Este 8 de marzo la presencia de mujeres indígenas y afro estuvo diluida. A comparación de otros contingentes, el suyo era pequeño. Y qué decir del Paro Nacional de Mujeres, pocas se sumaron.

Según los últimos datos del INEGI, a partir de la Encuesta Intercensal 2015 y el criterio de hogar, la población indígena asciende a 12 millones 25 mil 947 personas, que constituye el 10.1% de la población total. Entre ellos, 6 millones 146 mil 479 son mujeres (51.1%) y 5 millones 879 mil 468 son hombres (48.9%).

A pesar de que existe presencia de población indígena en todas las entidades del país, más de 75% se concentra en ocho estados: Oaxaca (14.4%), Chiapas (14.2%), Veracruz (9.2%), México (9.1%), Puebla (9.1%), Yucatán (8.8%), Guerrero (5.7%) e Hidalgo (5%).

Entre la población indígena existen 7 millones 382 mil 785 personas mayores de 3 años de edad hablantes de lenguas indígenas (HLI) que representan 6.5% de la población de ese grupo de edad. Entre los hablantes de lenguas indígenas 3 millones 786 mil 673 son mujeres (51.3%) y 3 millones 596 mil 112 son hombres (48.7%)

Y es que la vida en las Comunidades se cuece aparte, ejemplo tangible: Oaxaca, donde 417 Municipios se rigen por "Sistemas Normativos Indígenas" y apenas este 2019 según el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), en su informe de Resultados "Mujeres en los Cabildos, Elecciones SNI 2019" de los 570 municipios que integran la entidad, a 413 les correspondía realizar su proceso electivo por Sistemas Normativos, en 2019. Los resultados fueron 20 Presidentas propietarias y 29 Presidentas suplentes electas en  37 municipios, de los cuales; en 12 nombraron presidenta propietaria y suplente, 8 cuentan con presidentas propietarias y en 17 municipios van como suplentes de presidentes varones.

   

Todavía estamos lejos de tener municipios paritarios, y parte de lo que las mujeres indígenas y afromexicanas asientan es que para ellas implica una doble jornada laboral. Las mujeres que ya han ocupado cargos políticos, insisten que una de las problemáticas es enfrentarse a un sistema violento, donde aún no vislumbran a mujeres en espacios donde se toman decisiones.

Sumando que no solamente es la vida política, ya el 95.5% de las mujeres rurales del país, con 12 años o más, realiza algún tipo de trabajo, doméstico principalmente, trabajo que no es reconocido, apunta INMUJERES. Lo que las aleja de poder participar en una marcha o unirse al paro, agregando la falta de información de sus derechos y cómo pueden ejercerlos con una perspectiva de interculturalidad.

Hay que diferenciar el ámbito urbano del rural, y aprovechar el espacio para reconocerlas y hacerlas visibles, y que expresen cómo quieren ejercer sus derechos, respetando su cultura y derechos humanos

Así que, la próxima vez que se realice un paro o una marcha, sería importante consultarlas y generar espacios para que ellas exijan lo que consideran desde su perspectiva. 

*Lic. En Ciencias de la Comunicación, del Tec de Monterrey. Raíces oaxaqueñas, Amante de los pueblos indígenas y afromexicanos. Feminista. Actualmente Coordinadora de delegación en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.