¿Ustedes le renunciarían a un jefe machista? ¿A un jefe al que se le ocurre poner la rifa navideña justo el día que pidieron para revisar sus derechos como mujeres?

¿A un jefe que al día siguiente dice que no se dio cuenta de que era la misma fecha a pesar de que sus empleadas le harán huelga? ¿A un jefe que en vez de utilizar su junta diaria para tocar el tema más álgido del momento, te deja con tus compañeras para que te organices a comunicar lo que hace tu departamento? Mujeres en el gabinete de López Obrador ¿no tienen ganas de renunciarle? Moralmente, ¿no sienten obligación?

¿A un jefe que para atender los asesinatos, la escalada de violencia y la escalada de abusos publica un decálogo patito (o gansito) y un acuerdo por la igualdad superficial? ¿A un jefe que le echa la culpa al jefe anterior y asume que ustedes no pueden estar enojadas sino que están siendo manipuladas para llevar a cabo el paro? ¿A un jefe que se ofende e incomoda ante los reclamos y pide, con todo respeto, no pintar las puertas de su oficina cuando no la abre? ¿A un jefe bien intencionado pero ineficiente? ¿A un jefe que se dice feminista pero que no chista o, peor aun, apoya la reducción de presupuesto en programas gubernamentales orientados a reducir la brecha de género? ¿A un jefe que describe a las mujeres como “seres sensibles, finos y exquisitos”?

¿A un jefe que le echa la culpa al jefe anterior y asume que ustedes no pueden estar enojadas sino que están siendo manipuladas para llevar a cabo el paro?

A estas alturas, siendo mujeres libres, independientes, conscientes, no toleraríamos un esposo golpeador, o pinta cuernos o misógino, o dador de permisos, o tacaño, o acomedido para “ayudarnos” en lo que es su responsabilidad, o ignorante del feminismo. A estas alturas, siendo mujeres echadas para adelante, teniendo tan presente la desigualdad en la que vivimos, teniendo tan presente la obligación humana que tenemos estando en un lugar privilegiado, llámese educación, trabajo, nivel socioeconómico, al que millones de mujeres mexicanas no pueden acceder por el hecho de ser mujeres, no podríamos soportar acoso y hostigamiento en el trabajo, a un jefe que no entiende la maternidad, que no equipara salarios, que solapa a sus colegas machistas, que perpetúa el patriarcado.

 

A estas alturas del patriarcado ¿por qué no renunciar a un jefe que no le da importancia más allá de decir que “están en su derecho a manifestarse” al paro nacional histórico de mujeres? ¿Por qué no renunciar a un jefe que no escucha? ¿Por qué si es que ya lo han cuestionado, como hace todo buen subalterno en una emergencia? ¿Por qué moralmente no las toca a todas ustedes esta situación? ¿Por qué no se unen como se han unido las jóvenes para ir a marchar y confrontarlo? ¿De qué tienen miedo?

¿Porqué no buscan en conjunto reunirse con él y decirle que si no está con las mujeres no está con la mitad de México?

A estas alturas cuando tenemos mucho más consciente el machismo bajo el que hemos vivido. A estas alturas cuando sabemos que cada día 10 mujeres son asesinadas en México solo por el hecho de ser mujeres (SESNSP e Inegi). A estas alturas cuando sabemos que una de estas asediadas diez es menor de edad Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).

A estas alturas cuando sabemos que cuatro de cada 10 mujeres mayores de 18 años son víctimas de actos como hostigamiento u acoso sexual, abuso sexual y violación (México Evalúa). A estas alturas cuando sabemos que México ocupa el primer lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en casos de violencia infantil, que una de cada cuatro niñas sufre violación (Inegi) y que la impunidad aquí es del 99%. A estas alturas cuando sabemos que estos datos solo van en aumento. A estas alturas cuando sabemos que estos datos, a pesar de ser estremecedores hasta la médula, no nos pintan el panorama claro ni completo. A estas alturas cuando vemos que las instituciones nos violentan al igual que los individuos. A estas alturas cuando las instituciones nos vulneran en vez de amparar nuestros derechos humanos. A estas alturas, mujeres que trabajan en el gabinete del presidente López Obrador, ¿no piensan renunciarle? No, ya vimos, en vez de renunciarle, salen a última hora apuradas a enunciar en una pequeña e improvisada conferencia de prensa lo que se está haciendo en la materia, como si el tema no fuera grave. ¿En serio?

*Laura Raquel Manzo es Dir. Dalia Media @daliaempower Coconductora 2a Emisión @xfm92

@LauraManzo