Con la participación especial de María Elena Ríos, impulsora de la Ley Malena, la FILGem dio inició a una jornada de tres días en donde los feminismos, el diálogo y la reflexión convergieron en el espacio de arte interdisciplinar, Laguna, ubicado en la Colonia Doctores.
Aunque es tan sólo su segunda edición, la FILGem ya se posiciona como un espacio para la congregación de autoras, periodistas, pensadoras feministas y activistas.
Un espacio para el diálogo y la reflexión feminista
A través de diversas mesas, la feria reafirmó su compromiso con la construcción horizontal de conocimiento, por lo que congregó a decenas de personas afines a las luchas feministas.
Ejemplo de ello fueron las mesas de diálogo como “Periodismo feminista: con perspectiva y sin permiso” con la participación de periodistas como Cirenia Celestino, de CIMAC, Cecilia González, “Radio Luciérnagas”, del IMER, Daniela Zambrano, de “Mente Mujer” en El Heraldo de México y Luciana Wainer, Directora de La Cadera de Eva.

La feria también contó con un espacio dedicado al análisis social y la conversación por los derechos humanos en la mesa, La lucha de las familias buscadoras en México, a la que asistieron María del Tránsito, madre buscadora de Guanajuato, maestra jubilada y madre de Guadalupe, que fue desaparecida en 2020 y de Javier que fue asesinado durante su lucha por encontrar los restos de su hermana en 2021.
En la mesa también estuvo presente Narayani Villarruel, artista y buscadora que forma parte del Colectivo Lirios Buscadores Izcalli, y prima de Yudhisthir Piña Villarruel, quien fue desaparecido el 30 de septiembre de 2024. Así como Meyatzin Velasco es coordinadora del área de educación del Centro Prodh y Sonia Corona, editora de Economía y corresponsal de temas de género en El País México.
La feria también contó con la presencia de Laura Pavía, activista y periodista digital, que invitó a la audiencia a reflexionar sobre los límites del feminismo hegemónico en la plática, Más allá del feminismo blanco: una conversación con Laura Pavía.
“El feminismo blanco ha pintado que la maternidad sólo puede ser una forma de opresión, pero la maternidad es un acto de resistencia cuando viene de una comunidad que ha resistido a la colonialidad (...) pensemos en comunidades negras, en comunidades indígenas y cómo sus voces han sido sistemáticamente minimizadas”.
La FilGem, donde la conversación feminista se lee en colectivA
Autoras como Gabriela Jauregui y Laura Juliana presentaron sus libros, Zorra, y La primera vez que me enamoré, respectivamente, publicadas por la editorial Sexto Piso.
La jornada también estuvo marcada por el misticismo brujil de la genealogía feminista a través de la presentación del Libro-oráculo feminista, publicado por Ellas nos hablan.

Durante la FILGem, el terror social también se apoderó del escenario. Jazz Ángel, escritora de Cosa Bella, una recopilación de cuentos de terror,explicó que este género literario nos permite atrevernos a mirar realidades crudas e impactantes a través de elementos fantásticos o sobrenaturales, que funcionan como una vía distinta para procesar la realidad, especialmente cuando se ve desde la perspectiva femenina.
“La realidad para nosotras es muy distinta, tenemos miedos que son más terroríficos que los monstruos. El hecho de irte en el Uber (pensar en) que no vayas a regresar... ese es el tipo de miedo que también se pueden encontrar acá”.
La FILGem terminó su jornada de tres días abriendo la conversación, cerrando la brecha y gozando del pensamiento feminista una lectura poderosa a la vez.
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