La Corte Suprema permitió la prohibición del aborto en Texas este 2 de septiembre, una vez que los profesionales de la salud detecten la actividad cardíaca, generalmente alrededor de la sexta semana, cuando muchas mujeres aún no tienen conocimiento de su embarazo, advierten feministas.

Al respecto, feministas y activistas por los derechos sexuales y reproductivos de la mujer han señalado que esta ley despoja a la mayoría de las mujeres a que se practiquen un aborto seguro en el segundo estado más grande de Estados Unidos. 

La directora del Centro de Derechos Reproductivos, Nancy Northup, advirtió que seguirá luchando contra esta prohibición hasta que se restablezca la ley y señaló como viola abiertamente los derechos de las mujeres, en un comunicado publicado el pasado jueves. 

Con esta ley, Texas se convirtió en el estado más estricto respecto al derecho del aborto desde 1973, cuando la Suprema Corte fallo en el caso Roe contra Wade y reconoció como derecho constitucional al aborto, estableciendo que una mujer podía interrumpir su embarazo durante los primeros seis meses de embarazo. 

“Las pacientes están asustadas, confusas y desesperadas intentando averiguar qué pueden hacer para conseguir un aborto en el estado”, dijo Amy Hagstrom Miller, presidenta de Whole Woman ''s Health para Los Ángeles Times, y también señaló la preocupación en el personal médico. 

Asimismo, es importante resaltar que dicha ley no contempla excepciones en casos de incesto o violación y además permite a particulares hacer demandas civiles a personas que ayuden a una mujer embarazada a abortar infringiendo la prohibición, cobrando una multa de al menos 10 mil dólares o posibles sanciones penales. 

Este hecho pone en peligro los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en Estados Unidos, pues puede permitir que otros 20 estados, en su mayoría conservadores, encuentren la forma de implementar leyes antiabortistas en sus estados señalaron feministas.

Con información de AP y Los Ángeles Times 

asl