El 20 de abril de 2026, diversas organizaciones entregaron una petición formal al Senado de la República para reactivar el debate sobre la Ley General de Cannabis, el cual lleva seis años estancado, a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reconoció el derecho al libre desarrollo de la personalidad en 2018. 

A un par de meses de la celebración del Mundial de la FIFA 2026, activistas señalan la necesidad urgente de establecer una Ley General de Cannabis que proporcione un marco legal claro y justo en México, especialmente en el contexto de la llegada masiva de turistas internacionales bajo un marco de “derechos desiguales” y falta de regulación que facilita la extorsión y los abusos de autoridad por parte de la policía.

El tema es crítico para diversos grupos debido a los impactos diferenciados de la prohibición, entre ellos, el impacto en las mujeres que forman parte del movimiento cannábico. Por ello, platicamos con Zara Snapp, directora del Instituto Ría, una asociación civil dedicada a la investigación, incidencia e intervenciones en la reducción de riesgos y daños y la gestión de cannabis, quien señala que la falta de regulación expone a las mujeres a riesgos específicos, como el abuso sexual durante detenciones policiales. 

“No hay suficiente investigación, hay sesgos en la investigación alrededor de los consumos de mujeres y disidencias” señala Snapp, y advierte que, ante la falta de de regulación, las mujeres usuarias enfrentan peligros graves al interactuar con la policía: “estar expuesta a esos riesgos que, por ejemplo, para mujeres, puede incluir el abuso sexual en una detención opuede incluir golpes”.

¿Cuáles son las peticiones entregadas al Senado y qué riesgos específicos enfrentará México con la llegada de turistas por el Mundial 2026?

El 20 de abril entregamos ese documento exigiendo que se reactive el debate sobre la regulación de cannabis, ya que no hemos avanzado mucho en los últimos seis años y seguimos sin una regulación integral. Ante el Mundial, vemos que miles de personas viajarán a México y se enfrentarán a un país con derechos desiguales. Por un lado, hay un mercado ilegal que ofrece lo que quieras, pero por otro, hay autoridades dispuestas a abusar de su autoridad para extorsionar si te encuentran con alguna sustancia

Muchos turistas pensarán que es legal, pero enfrentarán la corrupción cotidiana que vivimos las personas usuarias y riesgos graves que, para las mujeres, pueden incluir el abuso sexual en una detención o golpes. Perseguir personas usuarias es “fácil”, pero es un delito sin víctima del cual abusan para sacar dinero.

Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

¿Cómo podemos derribar los estigmas que rodean la causa y cómo hablar del tema de manera asequible para quienes no están familiarizados?

En el Instituto Ría somos una equipa de puras mujeres y la perspectiva de género está integrada en todo lo que hacemos. Sabemos que entre más diverso se ve el movimiento, mejor nos va; desde 2011 se sumaron muchas familias de pacientes que exigen el derecho a la salud. 

Para diversificar estos espacios, colectivos como Feminismo y Flow o Mujeres Forjando tuvieron contingentes separatistas en la marcha del 2 de mayo. Es necesario tener espacios seguros donde podamos sentirnos bien, incluso si llevas infancias y quieres normalizar el espacio sin estar en una nube de humo.

No tienes que ser persona usuaria para politizarte; tenemos familias de personas desaparecidas cuyo lema es "no fumo pero me sumo", porque entienden que la prohibición impacta negativamente a muchas comunidades a través de la violencia.

¿Cómo puede una nueva ley garantizar que las comunidades históricamente afectadas por la prohibición sean las primeras beneficiadas y no queden excluidas?

Nuestro enfoque es la justicia social y la reparación del daño. Proponemos que exista un porcentaje de licencias de cultivo exclusivo para comunidades que comprueben que sus cultivos han sido erradicados en los últimos 50 años o que han sufrido altos niveles de criminalización, desaparición o migración. 

Creemos en las acciones afirmativas y cuotas. Si el Estado genera estos incentivos, podemos transitar a comunidades y marcas de la ilegalidad a la legalidad. Preferimos que una empresa transnacional demande al gobierno por una regulación estricta, antes que perder el control del mercado mexicano que ya tenemos.

Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

¿Cómo ayudaría una regulación integral a combatir la criminalización selectiva y el perfilamiento racial?

Es vital reconocer las dinámicas de opresión y privilegio; yo hablo de esto abiertamente porque soy una mujer blanca de clase media y no me paran en la calle. Un paso fundamental es la eliminación del delito de posesión simple. Tú deberías poder portar la cantidad que quieras, como ocurre con el alcohol. 

Mantener la posesión simple como delito solo abre la puerta a la extorsión y la “mordida”, afectando a quienes no tienen recursos para pagar. También proponemos que no se criminalice el consumo en espacios públicos, porque si no, solo podrían consumir quienes tienen un espacio privado, criminalizando a juventudes y personas en situación de calle. Además, buscamos que el “olor a cannabis” ya no sea causa de detención o revisión, para evitar leyes que se apliquen de forma discriminatoria.

¿Cómo imaginas a México posicionado a nivel regional y mundial en este tema?

Nuestra fortaleza son las y los activistas y el hecho de que somos un país productor y consumidor con gran potencial; sin embargo, tenemos la presión geopolítica de ser vecinos de Estados Unidos. 

Estamos haciendo mancuerna con organizaciones de Chile y Colombia para demostrar que es una exigencia regional. Tenemos el ejemplo de Uruguay, donde tras 13 años de regulación la evaluación es contundente y funciona. La mayoría ha transitado al mercado legal, quitando recursos al crimen organizado. La regulación es el Estado aplicando su responsabilidad sobre productos de riesgo.

Reformar las políticas de drogas son los primeros pasos en la construcción de paz. Consumas o no, es momento de politizarnos. En el Instituto Ría buscamos contar narrativas diferentes; tenemos el podcast Mujeres Psicoactivas y en mayo lanzaremos una guía para madres psicoactivas, porque no hay suficiente investigación sin sesgos sobre nuestros consumos. 

Buscamos conocer historias para intercambiar conocimiento, tomar decisiones informadas y que no nos sintamos tan solas en este camino. Entre más diverso sea el movimiento, mejor para todas, todos y todes.