El avance acelerado de la tecnología exige una participación activa y representativa de las mujeres en las mesas de decisión. Sin embargo, el camino hacia la equidad de género en el sector tech continúa enfrentando barreras estructurales, estereotipos persistentes y entornos altamente masculinizados, destacaron expertas durante el “Foro Tech Mujer 2026. Cerrando la brecha digital”.

Al participar en el panel “Liderazgo femenino para el mundo tech”, especialistas en ciencia, seguridad digital y tecnología compartieron sus diagnósticos y soluciones para consolidar el liderazgo femenino en la industria.

 Las brechas que persisten

Una de las principales dificultades identificadas por las especialistas es la cultura hostil que prevalece en las áreas técnicas e ingenierías. Ingresar y sostenerse en el sector tecnológico implica enfrentar frecuentemente situaciones de discriminación y desvalorización del trabajo, destacaron.

Sobre esta realidad, Linda Fernández, analista de seguridad digital en SocialTIC, enfatizó la firmeza requerida para abrirse paso:

"La tecnología es un campo muy hostil y una vez que aceptas que esto es hostil, tienes que desarrollar esta personalidad muy fuerte... nos toca luchar por un lugar y desarrollar este carácter para ponernos delante y que nuestro trabajo se valore".

Esta hostilidad obliga a las profesionales a forjar resiliencia y carácter para alzar la voz frente a dinámicas que buscan invisibilizar su talento o sus aportaciones.

Otra de las brechas más complejas es la percepción de que la maternidad no se compagina con el liderazgo ejecutivo o tecnológico. Tradicionalmente, las exigencias en la tecnología han obviado los cuidados del hogar y la crianza, cargando de manera desproporcionada a las mujeres sin ofrecer redes institucionales de apoyo.

Foto: Raúl Estrella
Foto: Raúl Estrella

Úrsula Quijano, directora para México de Laboratoria, indicó que este aspecto suele ser uno de los sesgos más marcados cuando las mujeres buscan ocupar un cargo de liderazgo o ascensos dentro de su entorno laboral. 

Al respecto, Ana Cristina Olvera, periodista y divulgadora científica, señaló la invisibilización estructural que rodea este tema:

“Mencionaban, por ejemplo, la maternidad... es algo que uno no entiende hasta que entra y dices: 'Wow, las mujeres han estado viviendo esto toda la historia y en silencio y nadie te ayuda'. Es completamente invisible todo el trabajo que haces de cargar literalmente a la humanidad y de todos modos te exigen hacerlo todo igual que los demás".

El panel también abordó un fenómeno crítico: la falta de respaldo que en ocasiones sufren las mujeres jóvenes por parte de profesionales consolidadas en el sector. Esta falta de apoyo no responde a una rivalidad natural, sino al temor generado por entornos competitivos donde las posiciones para mujeres son extremadamente escasas.

 Olvera explicó  la raíz de este comportamiento: "muchas mujeres que llegan a esos lugares son mucho más duras con las otras mujeres... ¿Por qué es? Pues porque si no son así, primero tienen miedo de que les quiten ese lugar que tanto trabajo les ha costado y, por el otro, se ven débiles ante el ámbito en el que se desarrollan".

Para revertir esta dinámica, las expertas enfatizaron la urgencia de asumir una responsabilidad activa en la formación de redes de apoyo y tutoría

"Alguien me abrió la puerta a mí, pero yo también ¿a quién le voy a abrir la puerta para que sigamos continuando y construyendo ese camino para todas?", cuestionó Nelly Salas, directora de la Licenciatura de Emprendimiento ITESM, quien moderó el panel.

Las mujeres en la toma de decisiones del futuro

El desarrollo de la inteligencia artificial, la biotecnología y la exploración espacial está redefiniendo la sociedad. Estar informadas sobre estos avances no es opcional; es una condición indispensable para incidir en las decisiones éticas, presupuestales y regulatorias del futuro.

"Estamos construyendo los ladrillos del futuro en todos los ámbitos de la ciencia y la tecnología. Y ¿qué pasa? Que no nos estamos enterando y este es el momento en donde se están tomando las decisiones que nos van a marcar el futuro. No podemos incidir en esas decisiones que se están tomando por un puñado de personas muy pequeñito", señaló Olvera.

Foto: Raúl Estrella
Foto: Raúl Estrella

Si las mujeres quedan al margen de esta comprensión tecnológica, las decisiones clave seguirán concentradas en pocas manos, perpetuando las desigualdades.

Para cerrar las brechas y liderar con impacto en entornos tecnológicos cambiantes, las expertas recomendaron desarrollar una combinación de competencias técnicas, estratégicas y humanas:

  • Relación sólida con los datos y toma de decisiones basada en evidencia. Úrsula Quijano destacó la importancia de alfabetizarse en el manejo e interpretación de datos: "Cualquier persona debe ser capaz de tener una gran relación con los datos, entender que el dato te lleva a una mejor toma de decisiones".
  • Desarrollo de habilidades humanas y de gestión. Más allá del conocimiento técnico, el liderazgo requiere habilidades duraderas como la empatía, la resolución de conflictos y el pensamiento crítico. "La parte humana del trato, de las relaciones, del manejo del conflicto y ponerse cómodos con lo incómodo", señaló Quijano.
  • Comunicación estratégica y construcción de marca personal. Perder el temor a visibilizar y posicionar el trabajo propio es crucial y para lograrlo Ana Cristina Olvera aconsejó: "Tenemos que perderle miedo a vender nuestro trabajo, construir una marca personal que es la que lleve tu voz a donde quieres llevarla".
  • Carácter firme, resiliencia y denuncia activa. Linda Fernández recomendó a las futuras lideresas defender su postura y combatir la discriminación: "Anímense a desarrollar este carácter fuerte, a hacer valer su voz, hacer valer su trabajo, a señalar las violencias".