Un texto de Sandra Villalobos Nájera
En 2023, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 29 de octubre como el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo. Dos años después, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) reconoció el cuidado como un derecho humano autónomo que "encuentra su fundamento y alcances en el principio de corresponsabilidad social y familiar, en el principio de solidaridad, y en el principio de igualdad y no discriminación".
Lo primero permitió el reconocimiento del cuidado como una actividad fundamental para el bienestar y el sostenimiento social y económico de nuestras comunidades en todo el mundo, mientras que, con el señalamiento de la CorteIDH, además de lo anterior, quedó establecido que este derecho debe ser respetado y garantizado por los Estados para lograr su eficacia.
En estos últimos años, mucho se ha hablado acerca de las desigualdades en torno a los cuidados. Gracias a las encuestas sobre el uso del tiempo, hoy sabemos que en México “las mujeres dedicaron el doble de su tiempo al trabajo no remunerado, ocupando 66.8% de su tiempo total en estas actividades, en comparación con los hombres que dedicaron 33.2 por ciento” (INEGI, 2025).
El lugar que han tomado los cuidados en nuestro país a partir del reconocimiento internacional y la generación de herramientas para su medición ha permitido, incluso, aproximarnos al valor económico que estas actividades tienen en la economía de nuestro país. Una muestra de ello es su incorporación al Sistema de Cuentas Nacionales de México, que en 2024 reportó que “el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados alcanzó un monto de 8 billones de pesos, lo que representa un 23.9% de participación respecto del PIB del total de la economía”.
Sin embargo, conocer esta información no ha bastado para trastocar el orden de género que sigue asignando la responsabilidad de los cuidados a las mujeres. Este orden de género imperante y una organización social que se sustenta en la división sexual del trabajo, son algunos de los factores que refuerzan la idea de que el cuidado es algo natural, ocultando así que es parte de las especializaciones de género aprendidas y de un sistema económico que se beneficia con su explotación.
El cuerpo de las mujeres sigue siendo el lugar asignado a los cuidados. Tanto en el espacio público como en el privado, ellas sostienen la vida y llevan a cabo dobles y triples jornadas, sin que aún exista un mecanismo efectivo de redistribución. En muchos casos, las estrategias implementadas se han convertido en "ayudas para que las mujeres sigan cuidando".
Las mujeres sostienen la vida en los hogares a través de la preparación de alimentos, la limpieza de los hogares, el cuidado de infantes, de personas adultas mayores y de personas con discapacidad, y solventan con sus ingresos las necesidades de sus familias. Pero también sostienen la vida en contextos de violencia extrema y desaparición, pues son las que gestionan los apoyos, las que salen a buscar justicia, las que identifican la ropa y los cuerpos de aquellas y aquellos que han desaparecido, pues solo quien ha cuidado por tanto tiempo a alguien podría reconocer a sus seres queridos en medio de la tierra y la impunidad.
El cuidado es la procuración de bienestar para todas las personas y para el mundo en que vivimos. Sin embargo, no puede haber bienestar donde unos cuerpos son explotados en beneficio de otros, donde el trabajo de cuidado no se reconoce ni se valora, y donde no existen políticas que establezcan con claridad cómo se redistribuyen estas tareas y qué responsabilidades deben asumir las instituciones. Donde hay simulación, hay ausencia de responsabilidad y complicidad institucional.
Cuidar en contextos de precarización, donde la falta de recursos sociales, económicos y de seguridad prevalece como una forma de vida instaurada, es tal vez uno de los factores por los cuales muchas mujeres están decidiendo dejar de maternar y cuidar a una sociedad que no entiende el significado de la corresponsabilidad.
Fuentes
LA CORTE INTERAMERICANA RECONOCE LA EXISTENCIA DE UN DERECHO HUMANO AUTÓNOMO AL CUIDADO. Comunicado de Prensa 55/2025 https://www.corteidh.or.cr/docs/comunicados/cp_55_2025.pdf
INEGI. Reporte de Resultados 29/25. ENCUESTA NACIONAL SOBRE USO DEL TIEMPO (ENUT) 2024. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enut/enut2024_RR.pdf
INEGI Sistema de Cuentas Nacionales de México. Trabajo no Remunerado de los Hogares

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