¿Qué sucede cuándo los espacios de cuidado infantil se convierten en lugares de violencia sistémica? Las guarderías y espacios educativos y recreativos deberían ser lugares seguros para niñas y adolescentes, sin embargo, en días recientes, se han documentado casos graves que van desde la violencia sexual en estancias infantiles hasta negligencia o maltrato físico en campamentos formativos.

En México, el 53% de las adolescentes de 15 a 17 años ha experimentado alguna forma de violencia sexual a lo largo de su vida. En 2024, el 32.7% de las y los menores atendidos en hospitales fueron víctimas de agresiones sexuales, de acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Con frecuencia, quienes ejercen la violencia son figuras de confianza como padres, familiares, docentes o personal de guarderías, lo que dificulta la denuncia y detección.

Casos como el de la guardería “Techo Comunitario”, donde una empleada abusó de un menor de dos años, o el del “Jardín de Niños Maestro Andrés Oscoy Rodríguez”, donde el conserje abusó de 18 niños, son un ejemplo de este tipo de violencia.

Los casos que revelan la violencia: guarderías, institutos educativos y campamentos 

En el ámbito de las estancias infantiles, el caso de la guardería “Techo Comunitario” en Ciudad Juárez, una institución subrogada del Instituto Mexicano de Seguro Social  (IMSS), puso la conversación en la mira cuando la responsable de la institución, Naomy Yamile R. P., recibió cinco sentencias condenatorias el 13 de abril de 2026, que suman un total de 99 años y dos meses de prisión.

Los cargos incluyen violación con penalidad agravada y abuso sexual cometidos contra diversos menores de edad. Uno de los casos probados involucró a un menor de tan solo dos años, y los abusos ocurrieron de manera constante dentro de las instalaciones entre agosto de 2021 y mayo de 2023.

Otro caso es el del Jardín de Niños “Maestro Andrés Oscoy Rodríguez”, ubicado en Iztapalapa, Ciudad de México. Este es uno de los antecedentes más graves de violencia sexual en escuelas mexicanas.

En 2011, alumnos denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual. Desde entonces, Saúl Blancas Tamayo, conserje de la institución fue sentenciado a 467 años y tres meses de prisión, mientras que la directora fue condenada por encubrimiento. 

La gravedad del caso resultó en la recomendación 76/2012, emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en noviembre de 2012, tras acreditar violaciones a los derechos de, al menos, 15 niños. Y fue apenas en abril de este año que la CNDH declaró cumplida la recomendación y cerró el expediente.

Este mismo abril, en Puebla, se presentó otro caso de abuso en el “Colegio Carrusel Magone”, una institución privada de educación preescolar y primaria. Hace un par de meses, familias descubrieron un cuarto oculto que se conectaba a los salones de la escuela, el cual era habitado por personas ajenas a la comunidad escolar y donde, según testimonios de niños de entre 3 y 4 años, se les aplicaban castigos y agresiones.

Esto derivó en la apertura de una investigación por parte de la La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) por presunto abuso sexual contra menores.

El caso de Dafne

Un reciente caso es el de la  Academia Militarizada Marina Doenitz, en Tamaulipas, que sacudió las redes sociales tras difundirse la noticia del fallecimiento de Dafne, una adolescente de 13 años de edad, durante un campamento de verano.

La menor habría ingresado el 13 de julio de 2026. De acuerdo con el testimonio de su madre,  el 17 de julio de 2026 recibió un video por parte de la institución en donde la menor aparecía con un hematoma en el rostro. Dafne murió la noche del jueves 18 de julio de 2026.

La necropsia preliminar reveló que Dafne falleció por asfixia debido a una gran cantidad de agua en los pulmones. Aunque las instalaciones no han sido clausuradas definitivamente, el campamento fue suspendido y la Federación Nacional de Municipios de México y la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes y Mujeres por Razones de Género (FENAMM) mantiene una investigación abierta.

¿Qué son las PPNNA?

Las PPNNA son las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, instituciones encargadas de brindar atención inmediata, digna y especializada a menores que han sufrido violencia, abuso, explotación, abandono o negligencia.

Tienen la obligación de brindar asesoría legal y jurídica a las familias de las víctimas durante los procesos judiciales y son las responsables de dictar medidas de protección que las autoridades deben verificar y supervisar constantemente.

Sin embargo, el sistema enfrenta un desafío importante;  las PPNNA operan con una brecha presupuestaria del 143%, de acuerdo con información de UNICEF México,  lo que limita su capacidad para dar respuestas oportunas y coordinadas a los más de 2 millones de menores que requieren su atención. 

“Ninguna forma de violencia es justificable y toda forma de violencia puede prevenirse si familias, comunidades, escuelas, instituciones y el Estado actúa de manera coordinada. Escuchar a niñas, niños y adolescentes, promover el buen trato y fortalecer entornos seguros es fundamental para que cada infancia pueda crecer libre de violencia” señala UNICEF en el artículo Protección a la niñez y adolescencia.

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