Después de años de lucha, este 13 de julio de 2026 en la Ciudad de México, Ana María García Laguna obtuvo la expedición del pasaporte mexicano portando su hiyab tras el respaldo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), instancia que determinó en el amparo 418/2025 que exigir la cabeza descubierta para la fotografía violaba los derechos a la libertad religiosa y a la no discriminación.

Este hecho histórico llega después de una legal de tres años, que por fin  le permitió obtener su documento y sentar las bases jurídicas para estos casos, pues se estableció que las autoridades no pueden aplicar normas administrativas de forma automática cuando estas afectan desproporcionadamente a una minoría religiosa.

En entrevista con La Cadera de Eva, Laura Itzel Bizarro Licona, abogada  musulmana mexicana y partícipe del movimiento desde 2023, explica que este logro representa un avance histórico. “La Corte reconoció que una mujer puede portar el hiyab en la fotografía de su pasaporte sin afectar la seguridad ni su identificación. Nadie debería tener que elegir entre su fe y el ejercicio de un derecho”.

El caso que sentó las bases 

El caso de Ana María comenzó formalmente en 2023 cuando acudió al departamento jurídico del Concilio Islámico Mexicano, junto con otras compañeras, tras recibir negativas en diversas oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para tramitar su pasaporte portando el hiyab.

Durante tres años, Ana María enfrentó un proceso legal en el que la SRE le negó la expedición del pasaporte únicamente por portar el velo ismanico, una práctica institucional que fue denunciada como discriminatoria y no como un error aislado.

El caso llegó a la SCJN, donde los ministros y ministras determinaron que exigir la cabeza descubierta viola los derechos a la libertad religiosa y a la no discriminación, siempre que el rostro sea visible. Tras la sentencia, se empezaron a expedir los primeros pasaportes. 

Aunque el caso de Ana María fue el que generó jurisprudencia, el pasaporte de una mujer llamada Michelle fue el primero en ser expedido, directamente derivado de la sentencia.

“(Este caso) deja claro que las autoridades no pueden aplicar una norma de manera automática cuando afecta de forma desproporcionada a una minoría religiosa o cultural. También abre la puerta para proteger otros casos en los que la identidad religiosa o cultural pueda entrar en conflicto con reglas administrativas”.

Una lucha de resiliencia con pendientes

“Comenzaron a llegar al departamento jurídico del Concilio Islámico Mexicano, donde yo laboraba casos de mujeres musulmanas a quienes se les negaba el pasaporte por no retirarse el hiyab para la fotografía. Ellas aceptaban mostrar todo el rostro, pero no el cabello, las orejas ni el cuello. Ante la negativa del trámite, se les brindó acompañamiento legal para combatir la discriminación por motivos religiosos”, recuerda Bizarro Licona, remontandonos a los inicios de la lucha.

“Cuando comenzaron a repetirse las mismas negativas en distintos casos y oficinas comprendimos que no se trataba de un error individual, sino de una práctica institucional”.

Los logros de la comunidad de mujeres musulmanas mexicanas también señalan algo urgente: la necesidad de combatir estereotipos que presentan a las mujeres musulmanas como personas sin capacidad de decidir o ajenas a la identidad mexicana.

“Ha sido una experiencia muy importante para mí, tanto como abogada como practicante del Islam. Me siento satisfecha por este triunfo, ya que el amparo otorgado a Ana María, después de tres años de lucha, ha generado jurisprudencia y un precedente legal muy importante en el derecho mexicano en favor de la libertad religiosa y la no discriminación”.

“El principal pendiente es modificar el artículo 14, fracción IV, del Reglamento de Pasaportes y del Documento de Identidad y Viaje, para que todas las personas que, por motivos de libertad religiosa o libre desarrollo de la personalidad, utilicen una prenda que cubra su cabeza puedan tomarse la fotografía de su pasaporte sin tener que perder tiempo y dinero promoviendo un juicio de amparo”, señala Bizarro Licona.

Aunque hoy la comunidad de mujeres musulmanas mexicanas celebra la expedición del pasaporte Sahara García, mientras el artículo no se modifique, otras mujeres podrían volver a enfrentar una negativa y verse obligadas a promover un nuevo amparo.

“Es necesario sensibilizar y capacitar a las personas servidoras públicas para evitar que, desde sus distintas áreas de actuación, vulneren el derecho a la libertad religiosa”.

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