¿Has escuchado hablar de la perimenopausia? Se trata de una etapa de transición dentro del ciclo de vida menstrual que antecede a la menopausia, en la que el cuerpo comienza a experimentar cambios hormonales progresivos antes del cese definitivo de la menstruación.

Sin embargo, en México, el desconocimiento es la norma, y es que ocho de cada diez mujeres no saben qué es o nunca han oído hablar de este proceso, de acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual México 2025

Esta cifra no solo demuestra la brecha de género que aún persiste en el área de la medicina, sino que también evidencia cómo las mujeres y personas menstruantes viven estas etapas de la menstruación en completo silencio y desconocimiento

La Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual (2025), realizada por la colectiva  Menstruación Digna México en alianza con UNICEF y Essity Latinoamérica, señala, precisamente, esta realidad incluyendo datos que por primera vez abordan las diferentes etapas del ciclo menstrual como la perimenopausia y menopausia

En entrevista con La Cadera de Eva, Anahí Rodríguez, activista menstrual y cofundadora de Menstruación Digna, explica que en esta encuesta se decidió incluir específicamente estas etapas para darles visibilidad y generar cifras para la incidencia política.

Entre los síntomas y el desconocimiento

¿Cuánto sabemos realmente de la menstruación? Las estadísticas muestran una brecha profunda de conocimiento. De acuerdo con datos de la encuesta, a nivel nacional, el 75% de las personas no sabe que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases (menstruación, fase folicular, ovulación, fase lútea)  y, de quienes conocen las fases, solo el 4% a nivel nacional menciona las cuatro. 

El desconocimiento no es menor y se profundiza cuando se trata de etapas como la perimenopausia y la menopausia, históricamente relegadas del acceso a información clara, científica y con enfoque de derechos.

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Cuando se habla de estas etapas, suele pensarse en madres o en mujeres mayores que ya han atravesado este proceso. Ahí se instala una de las principales barreras: el primer acercamiento ocurre, casi siempre, a través de la experiencia de alguien más, no desde el acceso oportuno a información clara, científica y socialmente difundida. Esto le ocurrió a Anahí Rodriguez, que tuvo su primer acercamiento al tema cuando le ocurrió a su propia madre. 

Esto es lo que nos dice la encuesta: en promedio, las mujeres y personas menstruantes dejan de menstruar a los 50 años como consecuencia de la menopausia, mientras que las mujeres a las que les quitaron la matriz les ocurre a partir de los 40 años de edad. 

“Cada proceso de la menopausia es diferente y se necesita un acompañamiento médico y, sobre todo, hablarlo con otras personas”.

Como explica Anahí, cada proceso es diferente; la encuesta reveló que, durante la perimenopausia, muchas personas se dan cuenta de la transición debido a los períodos menstruales irregulares, que afectan al 29% de la población encuestada, así como problemas del sueño (30%), sudores nocturnos (30%) y bochornos (52%).

En el caso de la menopausia, los datos de 2025 muestran que los síntomas persisten y, en algunos casos, su frecuencia reportada ha aumentado en comparación con la encuesta previa de 2022, pues se registró un incremento significativo en reportes de sequedad vaginal, que pasó del 10% al 18%, y de piel reseca, del 7% al 17%.

A esto se añade que los problemas sexuales o disminución de la libido subieron del 6% al 14%, mientras que la incontinencia urinaria pasó del 2% al 6%.

Los sesgos médicos

Uno de los hallazgos fue documentar el tiempo que tarda el personal de salud en diagnosticar condiciones relacionadas con la perimenopausia y la transición a la menopausia.  El 16% de las mujeres que atraviesan o han atravesado la perimenopausia no han recibido un diagnóstico por parte de personal médico, mientras que el 25% tarda entre uno y tres años en obtenerlo. 

“El personal de salud a veces no tiene  sensibilidad. Muchas veces, demeritan los síntomas. Lo primero que hacen es darte pastillas anticonceptivas para supuestamente regular el periodo”, explica Anahí Rodríguez. En este panorama, los datos coinciden con su testimonio, pues el 10% de mujeres y personas menstruantes a nivel nacional que atraviesan la perimenopausia se sometieron a terapias hormonales, mientras que el 14% optó por estrógenos vaginales. 

En el caso de quienes atraviesan la menopausia, apenas el 14% ha recurrido a terapia hormonal para aliviar los síntomas. Sin embargo, el silencio y la falta de información tienen consecuencias directas en la calidad de vida: el 48% de las mujeres en perimenopausia y el 59% de aquellas en menopausia no han recibido tratamiento ni recomendaciones médicas. Estas cifras evidencian una omisión sistemática en la atención de la salud de las mujeres, particularmente en etapas que históricamente han sido relegadas del debate público y de las prioridades del sistema sanitario.

Las consecuencias no son menores; estos datos reflejan que la lentitud, la negligencia y el desconocimiento médico impide el acceso a derechos laborales, como las licencias menstruales o de perimenopausia, que suelen exigir un diagnóstico formal difícil de obtener rápidamente, como añade Rodríguez. 

¿Conocías estos datos? Cuéntanos en los comentarios.