En la Ciudad de México y distintas regiones del país, la Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género (MICGénero) celebra su Tour 2026 entre el 6 de agosto al 11 de septiembre.
Con 16 largometrajes y 26 cortometrajes provenientes de 13 países, incluyendo México, Argentina, Alemania, Japón y Suecia, este año, MICGénero reafirma su compromiso con la creación de espacios para el pensamiento crítico y de defensa de los derechos humanos, utilizando como eje central el cine y el lenguaje audiovisual.
En entrevista con La Cadera de Eva, Stephanie Goytortúa, Directora Operativa de MICGénero, explica que la muestra “busca sensibilizar a los públicos que pueden o no estar familiarizados con estos temas para poco a poco hacernos más cargo de nuestra responsabilidad social y así poder transformar esto”.
MICGénero, un espacio de diálogo y encuentro
A través de 12 categorías temáticas, en las que se incluyen encierros y reclusión, ecofeminismos, movilidad humana y migración, infancias y derechos humanos, resiliencias, derechos sexuales y reproductivos y más, el festival invita al público a conocer experiencias narradas por las voces de mujeres indígenas, afrodescendientes, de la comunidad LGBTQ+ y adultas mayores.

Así, MICGénero ofrece una propuesta que, como explica Goytortúa, muestra que “otros mundos existen”, más allá del canon hegemónico.
“En cuanto más se visibilicen estas experiencias narradas por sus propias voces, más podremos ver cómo hay una diversidad de perspectivas y de identidades en el mundo y, en ese sentido, respetarlas, abrir nuestros horizontes y enriquecer nuestra mirada sobre el mundo”, señala Goytortúa, y continúa: “si únicamente repetimos el mismo discurso hegemónico, que también es un discurso de posiciones de poder”.
En ese sentido, MICGénero genera preguntas y también reflexiones sobre la identidad, el género, la edad, la diversidad y el papel que cada quien juega en la sociedad con el objetivo de que la discusión trascienda las paredes del cine y se convierta en un diálogo cotidiano con familiares y amigos.
Gozar del cine como acto político
La muestra, además, funciona como un espacio para disfrutar las diferentes propuestas estéticas y narrativas en comunidad.
Para acompañar las proyecciones, el festival cuenta con una serie de actividades nombradas “100 Horas de Activismo”, que incluyen mesas de debate al final de las funciones con activistas y académicas para resolver dudas del público, actividades creativas como el taller de señalética y litografía para imaginar futuros posibles, y charlas sobre temas como el capitalismo y el cine, así como la retrospectiva de la obra de Susan Sontag, en donde se proyectan cuatro de los filmes hechos por la pensadora y referente de la imagen.
“Sin duda, el gozo es también una postura política que implica no solo estar ocupando el cuerpo para realizar un trabajo que aporte a la producción y a la acumulación de capital de ciertas manos, sino que el gozo es reapropiarnos de nuestros cuerpos, es parte de nuestros derechos sexuales y por supuesto que la muestra tiene también esta línea de poder vivir nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestro gozo, nuestro placer, nuestro estar en el mundo de una forma más plena, más expandida, más respetada y sobre todo incluyente”, señala Goytortúa.
La muestra hace un esfuerzo por extender este gozo por el cine hacia otros territorios de México al descentralizar los espacios en los que se proyectan las funciones, pues MICGénero está presente en 14 estados de la República y en sedes de las periferias de la Ciudad de México para asegurar que el cine y la reflexión no se queden solo en los recintos tradicionales.
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