Este 23 de abril se conmemora el Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) bajo el lema “Inteligencia Artificial para el Desarrollo: Las niñas dando forma al futuro digital” con el propósito de promover la participación de las niñas en carreras de STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Esta fecha fue designada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en 2010 y se celebra cada año durante el mes de abril. Este día también se enmarca dentro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; pone al centro de la conversación la urgencia de que las mujeres, desde la infancia, se inserten en las áreas de ciencia y tecnología sin brechas ni discriminación de género. 

Este es un desafío que implica compromiso. En México, solo tres de cada diez personas que eligen carreras STEM son mujeres; esta cifra pone en evidencia una asimetría estructural que aún no tiene solución y es que, de acuerdo con ONU MUJERES se estima que, sin una intervención activa, no se alcanzará la paridad en las áreas STEM antes del año 2100.

¿Por qué es importante hablar de las niñas en las carreras STEM?

Para el año 2050, la ONU prevé que el 75% de los empleos estarán relacionados con las áreas STEM, sin embargo, históricamente, las carreras STEM han sido dominadas por hombres, con una matriculación femenina de apenas el 27% en carreras de tecnología, comunicación e información, y 28% en ingenierías, según datos de la UNESCO 2018.

Entonces, ¿en dónde queda la participación de las mujeres en la ciencia y la tecnología? Integrar y empoderar a las niñas en las TIC hoy es fundamental para asegurar su participación en los empleos del futuro

Foto: Cuartoscuro
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Y es que los beneficios son múltiples, no sólo impulsan a que las niñas sueñen con ser científicas, matemáticas e ingenieras, también dignifican la vida de las mujeres al brindar igualdad de oportunidades pues la educación técnico-profesional en estas áreas surge como una respuesta para que más personas trabajadoras, especialmente mujeres, mejoren sus condiciones socioeconómicas y se reduzca la brecha salarial de género. 

De soñadoras a profesionistas

Como te contamos en esta nota, las niñas comienzan a alejarse de actividades consideradas para personas “muy inteligentes”, como las áreas STEM, entre los cinco y seis años de edad.

Estos datos reflejan una desigualdad estructural que se agrava en las etapas de educación secundaria y bachillerato, puntos donde las adolescentes suelen desistir de elegir estas trayectorias profesionales debido a la normalización de estereotipos.

Foto: Cuartoscuro
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Pero, ¿qué pasa con las mujeres que sí se desempeñan en carreras STEM? La brecha varía significativamente según la rama específica: en ciencias vinculadas al cuidado, la participación femenina se mantiene entre 30% y 35%; en el sector de la tecnología, la cifra cae drásticamente a niveles de apenas entre 2% y 3%.

Este sesgo se continúa perpetuando una vez que las mujeres se insertan, con esfuerzo y dedicación, en el área. De acuerdo con la UNESCO, en economías sobresalientes, la presencia de mujeres en áreas clave aún es baja en comparación con los hombres. Solo el  26% de personas que trabajan en el campo de la Inteligencia Artificial son mujeres, 15% en ingeniería y 12% en computación. 

Por ello es importante hacernos la pregunta: ¿qué implica que más mujeres integren las áreas STEM? Una fuerza de trabajo diversa evita sesgos y permite encontrar soluciones más innovadoras a los problemas que enfrenta la sociedad. Es necesario pensar fuera de la hegemonía y comenzar a buscar soluciones que prioricen a las mujeres fuera de la mirada androcéntrica. 

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