Adolescencia, la miniserie británica de Netflix que ha traído a la conversación el tema de las masculinidades tóxicas e internet y cómo estás afectan a las infancias y adolescencias, nos ha puesto a reflexionar sobre la importancia de hablar sobre lo que significa ser un hombre, los vínculos afectivos, la sexualidad y la pérdida de identidad entre los jóvenes.
Y es que la serie retrata la vida de un adolescente de 13 años, Jamie Miller, que es arrestado por el feminicidio de Katie, su compañera de clases. A lo largo de cuatro episodios la serie plantea cómo es que este hecho se relaciona con la radicalización de las masculinidades en espacios digitales, pero también con la relación entre padres e hijos y los efectos de las masculinidades tradicionales en cómo los jóvenes comprenden el mundo.
Es por ello que aquí te dejamos cinco reflexiones que nos dejó la serie.
¡Advertencia, hay un par de spoilers!
1. Ser hombre no significa no tener sentimientos
La masculinidad hegemónica prohíbe que los hombres acepten y socialicen sus emociones, es importante hablar sobre lo que los hombres sienten en espacios que no reduzcan la mera capacidad humana de sentir a una característica “femenina”. En la serie Adolescencia, tanto los jóvenes como los adultos tienen la incapacidad de relacionarse con su entorno de manera sana y efectiva, llevando al límite de sus emociones sus reacciones.
Es importante reconocer que la capacidad de sentir no tiene género y no debe estar influenciada por expectativas propias de la masculinidad tóxica. Pedir ayuda, apoyo emocional, expresar las inseguridades y llorar es parte de lo que nos hace humanos. Como se muestra en la serie, negar estas necesidades implica embotellar los sentimientos.
Esto se ve reflejado en Jamie Miller, protagonista de la serie y su padre, quienes, de diferente manera no tienen la capacidad de gestionar sus sentimientos de manera sana, lo que lleva a consecuencias garrafales directamente relacionadas con la violencia de género.
Recuerda que fuera de los dañinos estigmas y estereotipos de género no hay nada que dictamine qué es ser un hombre o una mujer.
2. Entender la sexualidad como un espacio que compete a los jóvenes
La sexualidad es un tema que constantemente acecha la trama de la serie, y es que en una edad convulsa, llena de intrigas y descubrimientos como lo es la adolescencia, los jóvenes de la serie están inmersos en la cultura de la pornografía y los mitos de la sexualidad que esta trae consigo.
Es necesario incluir a las adolescencias y personas jóvenes en discusiones sobre la sexualidad en un sentido amplio e integral para no reforzar ideologías esencialistas y biologicistas atravesadas por el machismo y la misoginia. El consumo de pornografía no sólo tienen consecuencias en las relaciones sociales de las adolescencias, sino que tampoco les permite conocerse a sí mismos y experimentar deseo de una manera más autentica y genuina.
Esto se ve reflejado en Jamie y sus amigos, que entienden la sexualidad como un espacio de cosificación y conquista, y que a la vez no les permite expresar qué es lo que realmente sienten y quieren.
Hablar de sexualidad no es obligar a las personas jóvenes a sostener encuentros sexuales, implica darles las herramientas para discernir, hablar de consentimiento y poner límites. En el tercer capítulo de la serie, Jamie confiesa sentir temor y duda ante la posibilidad de relacionarse sexualmente con alguien más, y es que a esa edad, las infancias y adolescencias sienten presión de emular los actos de sexualidad ficticios que ven en espacios digitales o en la realidad.
3. Nuestra identidad no se define por las expectativas de nuestro círculo social
En la serie, Jamie Miller es interrogado por una psicoterapeuta para entender qué es lo que él siente y dar un veredicto sobre su condición mental. A través de la conversación, Jamie explica que ha visto desnudas a otras adolescentes, y que incluso ha visto y tocado los cuerpos de varias de sus compañeras, después de la revelación confiesa que eso es mentira y que nunca ha tocado a nadie de una forma sexual.
La serie infiere que Jamie dice esto para fanfarronear con sus amigos, y es que en la construcción de su propia masculinidad replica los discursos de hipersexualización que lo rodean. Jamie incluso confiesa haber querido invitar a salir a Katie, a pesar de ser “plana”, como lo definen él y sus compañeros. Estas expectativas irreales de la masculinidad provocaron que Jamie priorice lo que las demás personas de su alrededor pensaban sobre lo que él quería.
5. Sostener vínculos más allá del sexoafectivo
Las masculinidades tóxicas inhiben a los jóvenes hombres de establecer vínculos con mujeres, esto no sólo provoca que los hombres vean a las mujeres como un objeto de deseo sexual o como una posible pareja para llenar una expectativa de familia tradicional, sino que también se prohíben a ellos mismos experimentar otro tipo de relaciones más allá de las sexuales.
En la serie, los hombres no tienen vínculos amistosos con mujeres, y es que existe la creencia de que las amistades entre hombres y mujeres no existen, porque los hombres siempre querrán establecer un vínculo fuera de la amistad. Aunque esto puede ocurrir, no es más que la consecuencia de la mirada cosificadora y misoginia que no ve a las mujeres como personas interesantes, inteligentes y llenas de agencia que tienen la capacidad de formar vínculos no románticos.
Cuando Jamie es entrevistado por la psicoterapeuta, este le cuenta que su padre constantemente demuestra su frustración a través del enojo, pero que no expresa el resto de las emociones humanas que podría experimentar, alejándose de la posibilidad de crear comunidad y empatía con otras personas, especialmente de las mujeres.
Además, cuando es cuestionado por la psicóloga sobre si su padre tiene más amigas, Jamie responde que no, que la única mujer con la que se vincula es con su madre. Este patrón refleja cómo las masculinidades tradicionales limitan las relaciones humanas y afectan profundamente las conexiones emocionales.
5. La crianza positiva es clave para establecer vínculos efectivos con los niños
Al final de la serie la madre y el padre de Jamie se preguntan “qué hicieron mal”, y es que el arresto de Jamie ha revolucionado la forma en la que entienden la vida, desde lo individual hasta los métodos de crianza. Este conflicto se ve mayormente representado en los sentires del padre, que no comprende cómo es que su hijo llegó a cometer el delito de feminicidio a pesar de haberlo procurado durante su infancia.
Habría que cuestionar, como tutores de infancias, qué se entiende por una crianza positiva e integral que vaya más allá de las atenciones superficiales, como en el caso de Jamie y su padre, de jugar fútbol todas las semanas para sobrevivir en un mundo de expectativas masculinas.
La comunicación, la empatía, el bienestar emocional, la desnormalización de la violencia y el amor son algunos de los elementos claves para procurar una crianza integral.