Mientras la cuenta regresiva para el Mundial avanza, miles de maestras y maestros salieron a las calles para exigir algo que denuncian desde hace años: pensiones dignas, mejores salarios y condiciones laborales justas.
Desde el 1 de junio, se desplegaron una serie de movilizaciones masivas en la capital del país. Desde caos vial hasta enfrentamientos físicos, la protesta no para. Como reportó La Silla Rota, el día de hoy las y los manifestantes marcharon a lo largo de Avenida Paseo de la Reforma y derribaron estatuas alusivas del Mundial 2026.
Esta movilización masiva que crece minuto a minuto habla de una deuda histórica con quienes sostienen las aulas del país. Entre movilizaciones, cercos policiales y mesas de diálogo, surge una pregunta: ¿qué lugar ocupan los derechos laborales en medio de los grandes eventos y proyectos nacionales?
Esto es lo que piden las y los integrantes de la CNTE.
¿Qué denuncia la CNTE?
Esta movilización tiene origen en el incumplimiento de soluciones prometidas a sus derechos laborales que la CNTE ha denunciado a lo largo de años. Una de las peticiones más conocidas es la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que transformó radicalmente el sistema de pensiones de los trabajadores.
Las y los integrantes de la coordinadora piden eliminar el sistema de cuentas individuales, conocidos como Afores, y regresar a un esquema de pensiones solidarias que garantice jubilaciones dignas, algo que, como han denunciado, ya no es posible para personas profesoras y profesores.

También exigen anular la Reforma Educativa de 2019 y las impulsadas durante los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. Aunque el gobierno ha afirmado que la reforma de Peña Nieto ya fue derogada, parte del magisterio insiste en que las modificaciones posteriores no han sido suficientes para revertir lo que consideran afectaciones a su estabilidad y seguridad social.
Por esta razón, exigen que los cambios legales vayan acompañados de un incremento del 100% al sueldo base y de mayores recursos para la educación, especialmente en escuelas de zonas rurales, así como mejoras en salud y seguridad social
¿Cómo respondió el Estado?
Tras las movilizaciones, el Secretario de Educación, Mario Delgado, hizo un llamado formal para iniciar un diálogo inmediato, recordando que en el pasado se han logrado acuerdos mediante esta vía, por lo que actualmente, existen dos mesas de diálogo activas: una con la Sección 22 de Oaxaca y otra con la dirigencia nacional.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su confianza en que las pláticas avancen y afirmó que su gobierno busca atender los problemas que sean “factibles de atender” mediante el diálogo. Por su parte, la secretaria Rosa Icela Rodríguez ha reiterado el llamado a privilegiar la construcción de acuerdos para proteger el derecho a la educación de los niños y jóvenes.
Sin embargo, las y los manifestantes, así como simpatizantes del movimiento, han señalado que el Estado mexicano ha tomado medidas violentas. Un ejemplo de ello es que para evitar la instalación de plantones en el primer cuadro de la Ciudad de México, las autoridades de la CDMX colocaron vallas metálicas y desplegaron policías en puntos estratégicos como las avenidas 20 de Noviembre, Venustiano Carranza y Francisco I. Madero.

Además, durante los enfrentamientos se ha reportado el uso de polvo de extintor y balas de goma para disuadir a los manifestantes que intentaban derribar el cerco con tubos y mazos. Aunque el gobierno federal asegura que existen condiciones para que los eventos de la Copa del Mundo 2026 se realicen sin afectaciones, esta movilización representa el hartazgo de una comunidad que no ha sido escuchando por años y que, por el contrario, sostiene la educación del país con desde la precarización laboral y educativa.
Reacciones ante las movilizaciones
Desde el 1 de junio, funcionarios estatales han rechazado la supuesta participación de presuntos “infiltrados” que incitan a actos violentos, subrayando que las manifestaciones deben ser pacíficas. En este contexto, de deslegitimación y revictimización, activistas han pedido que se habla el diálogo y atiendan las peticiones de las y los profesores.
“Exigimos que se garantice el derecho a la protesta y se abran verdaderas mesas de negociación para el cumplimiento de las demandas de quienes sostienen la educación formal básica en el país”, señaló el Comité en Solidaridad con Palestina Guadalajara, y añadió: “¡Ningún mundial de fútbol vale más que la digna lucha de lxs trabajadores y de los pueblos en resistencia! (...) ¡Basta de narrativas criminalizantes contra lxs maestrxs que luchan por mejoras salariales, pensiones dignas y una mejor educación para las infancias y juventudes!”
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