¿Alguna vez has sentido que tu periodo menstrual te impide realizar tus actividades cotidianas? No te preocupes, no eres la única que tiene esa inquietud, en México, el 33% de las personas menstruantes dejan de realizar sus actividades por miedo a manchar su ropa, de acuerdo con datos de la Segunda Encuesta de Gestión Menstrual en México, realizada por Essity, UNICEF y Menstruación Digna México.
Esta cifra no es un hecho aislado, sino una muestra de cómo el estigma social impacta directamente en la vida cotidiana y obstaculiza el derecho a una vida libre de violencia. Esto se manifiesta en una realidad alarmante: el 31% de las menores de 15 años en México falta a clases debido a su ciclo menstrual, lo que refleja las barreras que aún persisten para alcanzar una gestión menstrual digna.
Aunque la conversación suele centrarse en el sangrado o el malestar físico, la salud emocional y los aspectos culturales también tienen un impacto en la vida de las mujeres. La psicóloga Andrea Torres explica que el ciclo menstrual también puede influir en la manera en que las personas procesan sus emociones.
“Durante la fase menstrual el cuerpo atraviesa cambios hormonales que pueden modificar la energía disponible y la forma en que respondemos emocionalmente a lo que ocurre alrededor. Algunas personas pueden sentirse más sensibles, introspectivas o con menor tolerancia al estrés, no porque los problemas sean mayores, sino porque el organismo está concentrando recursos en procesos físicos importantes”, aclara Torres.
En este contexto, Saba ha impulsado el diálogo para visibilizar el ciclo menstrual completo, con el objetivo de romper estigmas profundamente arraigados y hacer visible lo que históricamente fue invisible. De hecho, fue la primera marca en representar el flujo menstrual tal como es: rojo. Con ello, encabezó un cambio de narrativa que busca que las mujeres y personas menstruantes dejen de vivir su ciclo desde el silencio o la inseguridad, y comiencen a hacerlo desde la libertad y la información.
Las cifras detrás del estigma
Los tabúes no son pocos: comienzan desde la creencia errónea de que la sangre es sucia e impura; que el ciclo menstrual debe vivirse con extrema confidencialidad; y que se necesitan productos incómodos para estar seguras y sin derrames. A la vez, se manifiestan de manera real en el silencio, la exclusión social y escolar, y la falta de información científica, veraz y sin prejuicios.

Como las tres mil mujeres de entre 12 y 70 años de edad que participaron en la segunda encuesta, seguramente te puedes identificar con alguna de las siguiente cifras: 66% de las personas llegaron a su primera menstruación con nula o poca información; 75% de las encuestadas desconoce que el ciclo menstrual tiene cuatro fases, lo que evidencia una falta de educación científica sobre el tema, y solo el 4% recibe información en la escuela, mientras que las plataformas digitales se han consolidado como la principal fuente de consulta (52%).
Ante este panorama, es urgente apostar por la educación menstrual en México porque, además de los estigmas sociales, las mujeres y personas menstruantes también se enfrentan a las brechas de información, limitando su desarrollo y derechos.
“Para Saba es importante contribuir a una comprensión más completa del ciclo, que también considere los cambios emocionales que pueden acompañar cada fase. Somos una marca que acompaña, abre la conversación y empodera a las mujeres y a las personas menstruantes a través de información accesible, soluciones prácticas y herramientas para romper con los mitos y tabúes.”. ( -Ximena Magaña, marketing manager de Saba.)
Este es uno de los desafíos que Saba ha asumido durante los últimos años, comprometiéndose, a través de la promoción de una visión integral del ciclo y la innovación tecnológica para brindar seguridad, para impulsar conversaciones que rompan tabúes, fomentando una comprensión que no se limite al sangrado físico, sino que integre los cambios emocionales de cada fase.
Acompañar esta fase del ciclo menstrual, explican, también implica desarrollar soluciones que respondan a las necesidades de las personas menstruantes y romper con los mitos que rodean la gestión menstrual. En ese contexto, presentan Saba® invisible®, que incorpora tecnología SmartProtect, canales interconectados y un Centro Instabsorb Pro™ que distribuye el flujo de manera uniforme para favorecer una sensación de mayor sequedad y comodidad; y Saba® ultra invisible®, con su cubierta ultra suave y Centro UltraAbsorb Pro que absorbe hasta dos veces más rápido, ofreciendo protección confiable a lo largo del día.
Ambos productos demuestran que es posible tener cero derrames y comodidad al mismo tiempo, ya que, aunque son muy delgadas, ofrecen una absorción igual o incluso mayor que la de una toalla regular.
Si quieres conocer más sobre la Segunda Encuesta de Gestión Menstrual en México 2025, que por primera vez incluye datos sobre la perimenopausia y menopausia, puedes revisar este enlace, y acudir al sitio web de Saba para más información.

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