¿Es posible hablar de laicidad desde una postura no anticlerical? ¡Por supuesto! La laicidad, más allá de ser una condición que separa al Estado de la iglesia, es  una condición fundamental para el libre ejercicio de las libertades colectivas e individuales. Todas tenemos derecho a decidir de manera libre e informada y el Estado tiene la responsabilidad de que estos derechos estén garantizados. 

Esto es lo que la organización Católicas por el Derecho a Decidir México enfatiza en el fanzine “Chismecito Laico y Derechos Sexuales Reproductivos”, que tendrá su lanzamiento oficial físico este jueves 16 de abril en la Librería Utópicas en un conversatorio que contará con la presencia de Adriana López-Belda, de la organización; Patricia López, de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México; Tania Morales, de la Asociación por las Infancias Transgénero, y de nuestra directora, Luciana Wainer.

Este fanzine es un trabajo colaborativo que reconoce la importancia de la fe y la espiritualidad, pero explica, con información rigurosa y datos puntuales, por qué ninguna religión debe imponerse sobre las formas de creer y pensar de las personas. 

Para conocer más sobre este fanzine, platicamos con Adriana López-Belda, quien no solo es oficial de incidencia social en Católicas por el Derecho A Decidir México, también es la encargada de la investigación y redacción del contenido.

Laicidad y derechos reproductivos

Así como el chismecito —placentero entre amistades, lleno de perspicacia y sazón—, el fanzine pone al centro de la conversación la necesidad de hablar abiertamente de temas que, a lo largo de la historia, la religión ha considerado un tabú: la sexualidad, el derecho a decidir y los derechos reproductivos

En entrevista con La Cadera de Eva,  Adriana López-Belda explica que es necesario salir de la "burbuja" del lenguaje técnico, legal o académico que a menudo solo entienden especialistas.  “No queríamos hacer un documento rebuscado, sino que fuera accesible, como una introducción, al tema de la laicidad del Estado, especialmente para juventudes, para defensores de derechos humanos y para público general”.

“Esperamos que este material nos abra las puertas para llegar a compartirlo... y que realmente pueda tener un impacto en las reflexiones que se generan en las juventudes sobre la laicidad y cómo esta permite que se ejerzan los derechos sexuales y reproductivos”.

Todas tenemos derecho a la información y este fanzine da un paso importante hacia su democratización, pues se propone un tono más amigable y cercano, similar a un “chismecito entre compas”, para que el conocimiento sea asequible para todas las personas.

Pero, a todo esto, ¿por qué hablar de laicidad en un momento en donde se supone que las mujeres tenemos autonomía de decisión? Porque aún no es una garantía para todas.

El derecho a decidir también implica la libertad de conciencia. Elegir según las propias convicciones, como la elección de continuar o interrumpir un embarazo sin la injerencia religiosa.

Para hablar de la laicidad y derechos reproductivos fuera del estigma, López-Belda explica que una de las principales tareas fue la de investigar la laicidad desde fundamentos académicos y teóricos hasta un análisis de la historia política de México y casos contemporáneos de vulneración al Estado laico.

Se realizó una investigación conceptual profunda consultando a referentes en la materia, principalmente la obra de Roberto Blancarte (específicamente su libro Para entender el Estado laico). Esta base teórica permitió definir la laicidad no como un ataque a la religión, sino como un esquema de imparcialidad del Estado que garantiza la libertad de conciencia, la autonomía de lo público y la no discriminación. 

¿Por qué es importante seguir con el chismecito?

La carrera por garantizar que cada mujer tenga derecho a decidir sobre su propio cuerpo se corre al lado de otra: el avance de la ultraderecha y el fascismo, tanto en América Latina como en el mundo, que buscan revertir logros históricos como el derecho al aborto y a la anticoncepción. 

En este contexto, hablar de laicidad es fundamental porque representa la condición esencial para el ejercicio de las libertades y el mantenimiento de cualquier régimen democrático, pues no puede existir una democracia real sin un Estado laico que garantice que ninguna religión o ideología se imponga sobre el pensamiento y las vidas de las personas.

Esto incluye, por ejemplo, que una persona pueda decidir interrumpir un embarazo o que el Estado respete su identidad de género y pronombre elegido sin discriminación.

Como señala López-Belda, en los últimos años se ha observado una proliferación de discursos antiderechos promovidos por grupos fundamentalistas mediante canales como podcasts, redes sociales y música para atraer y cooptar a las juventudes. “Tratamos de hacer materiales que ayuden a contrarrestar esa influencia”, reflexiona.

¿Qué piensas? Te leemos.