Por primera vez en ocho décadas, una mujer vuelve a perfilarse con fuerza para encabezar la Organización de las Naciones Unidas. México anunció su respaldo a Michelle Bachelet para ocupar la Secretaría General de la ONU, una postulación que reabre una pregunta pendiente. ¿Por qué el organismo internacional nunca ha sido liderado por una mujer?

El anuncio se formalizó este 2 de febrero desde Santiago de Chile. El gobierno de Gabriel Boric confirmó la candidatura de la ex presidenta chilena con el respaldo de Brasil y México.

La expresidenta Michelle Bachelet encarna fielmente los valores de la ONU, y esta candidatura expresa una esperanza compartida: que América Latina y El Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo”, escribió Boric a través de un comunicado en redes sociales.   

La postulación, que ya fue presentada formalmente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la ciudad de Nueva York, abriría un nuevo capítulo para la proyección de Chile a nivel internacional. El relevo llegará el 31 de diciembre de 2026, cuando concluya el segundo mandato de António Guterres, actual secretario general.

“Primero, es mujer, ya toca mujer. Segundo, ella fue dos veces presidenta de Chile. Es una mujer reconocida, conoce las Naciones Unidas, tiene una visión pacifista del mundo y de atención a los pobres. Eso es muy importante, por eso decidimos apoyar su candidatura”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum durante la mañanera de este 3 de febrero, cuando le preguntaron sobre la candidatura en conjunto. 

Bachelet cuenta con una extensa trayectoria internacional, habiendo dirigido ONU Mujeres entre 2020 y 2013 y siendo Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos durante el periodo comprendido entre 2018 y 2022,cargo que ocupó tras finalizar sus dos mandatos como presidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018). 

¿Qué dijo Michelle Bachelet tras su postulación?

Que la candidatura sea inscrita por tres países refleja un compromiso compartido y renueva la esperanza de que podemos trabajar juntos por objetivos comunes”, dijo Bachelet durante el anunció de su postulación. 

“Es necesario que todos los miembros reafirmen el compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas (...) En un contexto de crisis múltiples, conflictos, cambio climático, profundas desigualdades, irrupción tecnológica, y desconfianza institucional, las Naciones Unidas deben renovarse para seguir siendo legítima, más moderna, eficiente, transparente y orientada a resultados, poniendo a las personas al centro de su quehacer”, finalizó durante su mensaje.  

La exmandataria competirá contra otras figuras destacadas de la región en un esfuerzo por suceder a António Guterres. Entre los países sudamericanos que han hecho postulaciones está Costa Rica, que participa con la candidatura de Rebeca Grynspan, quien es la secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo y Argentina, que compite con Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Michelle Bachelet: los primeros años y la presidencia

La trayectoria de Michelle Bachelet hacia la presidencia comenzó dentro del terreno de la salud pública y culminó en un hito histórico para Sudamérica. Su camino estuvo marcado por su historia personal como sobreviviente de la dictadura militar de Agusto Pinochet, que la hizo abandonar el país en febrero de 1975, así como de su capacidad para generar consensos en áreas tradicionalmente dominadas por hombres.

Tras su regreso del exilio y la obtención de su título como médica cirujana pediatra en 1983, Bachelet inició su carrera en el sector público tras la restauración de la democracia en 1990. Trabajó en el Servicio de Salud Metropolitano Occidente y en la Comisión Nacional del Sida (CONASIDA), en donde ya se asomaba su injerencia en la esfera intencionalidad, pues en ese entonces, sirvió como asesora de organismos como la OPS y la OMS.

A mediados de los noventa, Bachelet dio un giro estratégico en su perfil, motivada por la convicción de que era necesario normalizar las relaciones entre el mundo civil y el militar. Impulsada por esto, realizó estudios de Defensa Continental en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington D.C. y, a su regreso, se convirtió en asesora del Ministerio de Defensa y comenzó a ganar peso dentro del Partido Socialista (PS), integrando su Comisión Política.

En el año 2000, asumió el cargo de Ministra de Salud, donde su primer gran desafío fue reducir las listas de espera en consultorios, logrando una reducción del 90% en pocos meses. En 2002 se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Ministra de Defensa, una gestión considerada como simbólica por ser hija del general Alberto Bachelet.

En 2004, Bachelet dejó el gabinete para preparar su candidatura a la presidencia. En ese entonces, su imagen desafiaba los estereotipos conservadores de Chile por ser “mujer, socialista, separada y agnóstica”. Tras imponerse en las primarias internas de la Concertación, ganó la elección presidencial en segunda vuelta contra Sebastián Piñera el 15 de enero de 2006, con el 53.5% de los votos y, el 11 de marzo de 2006, se convirtió en la primera presidenta mujer de Chile.

Su trabajo como servidora de la ONU

Michelle Bachelet también ha desempeñado roles importantes dentro de las Naciones Unidas, ocupando dos de los cargos de mayor jerarquía dentro de la ONU: fue la primera directora de ONU Mujeres y se desempeñó como Alta Comisionada para los Derechos Humanos.

En 2010, Bachelet fue nombrada por el secretario general Ban Ki-moon como la primera Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva de esta entidad tras su creación en 2010. Bajo su mando, la agencia lideró y coordinó el trabajo mundial en materia de igualdad de género, en donde se enfocó en detener la violencia de género, aumentar la participación política de las mujeres, su empoderamiento económico y su inclusión en procesos de paz.

En 2018 se convirtió en Alta Comisionada para los Derechos Humanos en Ginebra, tras finalizar su segundo mandato presidencial en Chile.