Las familiares de personas desaparecidas no sólo se enfrentan a la impunidad de sus casos también ponen en riesgo su vida, Lorenza Cano Flores, buscadora del colectivo "Salamanca unidos buscando desaparecidos Guanajuato" fue privada de su libertad por hombres armados que ingresaron a su casa la noche del 15 enero. Con ella se encontraban su esposo e hijo, quienes, al intentar evitar su secuestro, fueron asesinados.

Lorenza, de 55 años, ingresó al colectivo para buscar a su hermano José Francisco Cano Flores, desaparecido el 17 de agosto de 2018, en Salamanca, Guanajuato. Su esposo e hijo vivían en Estados Unidos, allá trabajaban y estaban en México de vacaciones.

La Fiscalía General del Estado de Guanajuato ya inició una carpeta de investigación sobre el caso, sin embargo, hasta el momento se desconoce el paradero y el motivo del secuestro de Lorenza Cano Flores, pues ninguna autoridad ha emitido información al respecto. Lo único que se sabe es que Lorenza vestía un short y una blusa rosa al momento de ser privada de su libertad.

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Al respecto, La Plataforma por la Paz y la justicia en Guanajuato, pidió a las autoridades locales y federales implementar un operativo de búsqueda inmediata de acuerdo con los Protocolos reconocidos a nivel nacional e internacional para localizar a Lorenza Cano Flores, así como brindar medidas de protección al colectivo "Salamanca unidos buscando desaparecidos Guanajuato", peticiones a las que se han sumado diversos colectivos de la entidad.  

Guanajuato, entidad más peligrosa para personas buscadoras

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) identifica a Guanajuato como el estado más peligroso del país para ejercer el derecho a buscar y ser buscados, pues de 2020 a 2023 ha documento el asesinato de al menos seis personas buscadoras. Entre estos casos están:

  • Teresa Magueyal: integrante del colectivo ‘Una Promesa Por Cumplir’, que buscaba a su hijo José Luis Apaseo Magueyal, desaparecido el 6 de abril de 2020. Fue asesinada el 2 de mayo de 2023 en Celaya, a pesar de que el colectivo al que pertenecía forma parte del Mecanismo de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas.

  • María Carmela Vázquez: integrante del colectivo “Madres Buscadoras de Personas Desaparecidas de Pénjamo”. Ella buscaba a su hijo de 21 años, Osmar Zúñiga Vázquez desaparecido el 14 de junio de 2022 en el municipio de Abasolo, mismo lugar donde fue asesinada el 8 de noviembre de 2022.

  • Francisco Javier Barajas: integrante de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Guanajuato, a la que se unió tras su larga labor para localizar a su hermana, Guadalupe Barajas Piña, quien desapareció el 29 de febrero de 2020 en Salvatierra y fue localizada sin vida un año después en una fosa clandestina del mismo municipio, donde Francisco fue asesinado el 29 de mayo de 2021.

  • María del Rosario Zavala y Jorge Ulises Cardona: madre e hijo, ambos buscaban a Yatziri Misael Cardona Zavala de 16 años, quien fue secuestrado en su domicilio por hombres armados. Rosario fue asesinada en su domicilio el 16 de octubre de 2020, horas después de hacer la última búsqueda de su hijo. Casi dos años después el 29 de junio de 2022, en el mismo lugar fue asesinado su hijo, Jorge Ulises Cardona, quien asumió la búsqueda de su hermano Yatziri tras el asesinato de su madre.

  • Arturo González Reyes: fue asesinado el 17 de agosto de 2021 en el municipio de Pénjamo, buscaba a su hermana Norma Alicia, de 26 años, que desapareció el 26 de mayo de 2021, en Pénjamo.

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Violencia contra buscadoras

Teresa Magueyal, María Carmela Vázquez, Esmeralda Gallardo, Rosario Lilián Rodríguez, Brenda Jazmín Beltrán, Ana Luis Garduño y Aranza Ramos, son los nombres de las ocho buscadoras que han sido asesinadas en lo que va del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. Mujeres que arriesgaron sus vidas por encontrar una pista para reencontrase con sus seres queridos.

Ellas no son las únicas que han sido violentadas por buscar a sus familiares, en mayo de 2023 se reportó la desaparición de Yesenia Durazo, integrante del colectivo “Madres buscadoras de Sonora”, quien afortunadamente fue encontrada con vida, pero debido a la inseguridad a la que están expuestas las personas buscadoras, decidió retirarse del colectivo.

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Otro caso reciente de desaparición de una buscadora es el de Catalina Vargas del colectivo “Unidos por los desaparecidos de León”, quien desapareció en julio de 2023 y afortunadamente también fue localizada con vida. A pesar del peligro al que se encuentran expuestas los familiares de personas desaparecidas al buscarlos, su amor es más grande y las impulsa a no desistir en su lucha hasta encontrar a los suyos, incluso cada día son más las personas que se suman a los más de 120 colectivos de búsqueda de personas desaparecidas que existen en el país.