¿Alguna vez te has preguntado qué pasa con los sueños de niñas y niños cuando la violencia les arrebata a sus madres o padres? Imagina a una pequeña recorriendo una exposición fotográfica, deteniéndose frente a una imagen y diciendo con esperanza: "Yo quiero pedirle a Santa Claus una cámara como esa".

Ese deseo, capturado en la exposición "Después de Eso" de la fotoperiodista Mariana Vallejo de la colectiva Visibilidad Morada —la cual retrataba a infancias que perdieron a sus madres por feminicidio— fue el motor que impulsó a Alejandra Uribe, creadora de Abogada Fémina, a comprar esa primera cámara y, poco después, a fundar la iniciativa de Las Reinas Magas.

Lo que comenzó como un gesto individual se transformó en 2023 en una colectiva de abogadas, periodistas y activistas. En entrevista para La Cadera de Eva, Alejandra Uribe explica que la iniciativa surge porque, en el sistema legal, se olvida que la justicia no termina con una sentencia.

“Muchas veces se piensa que una sentencia es sinónimo de justicia... cuando la realidad es que no existen planes integrales de reparación que realmente busquen la reconstrucción del proyecto de vida, sobre todo de las infancias” (Alejandra Uribe, creadora de Abogada Fémina)

¿A quiénes han llegado y dónde están?

El impacto de esta red de ternura ha sido profundo. Hasta ahora, han beneficiado a más de 150 niñas y niños en situación de orfandad por feminicidio y desaparición, con edades que van desde los siete meses hasta los 15 años. Las Reinas Magas no conocen fronteras cuando se trata de entregar esperanza, recorriendo cientos de kilómetros en coche para llegar a:

  • Estado de México: visitando comunidades como Ocoyoacac, San Mateo Atenco, San Salvador Tizatlalli, San Gaspar Tlahuelilpan, San Mateo Mexicaltzingo, Metepec, Santiago Tlacotepec, Calimaya de Díaz González, Ejido de Chapultepec, San Pedro Totoltepec, San Diego de los Padres Otzacatipan, Jicaltepec y San Miguel Enyege.
  • Ciudad de México: con presencia en Iztapalapa, Nezahualcóyotl, Azcapotzalco e Iztacalco.
  • Tlaxcala: llegando a Santa María Ixtulco y Huamantla.
  • Jalisco: en la zona de Lago Pátzcuaro, Guadalajara.

En un país donde, de acuerdo con  el Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio, el 75% de los casos de feminicidio deja al menos a una hija o hijo en orfandad. Estas niñas y niños suelen quedar bajo el cuidado de sus abuelas. Por su parte, la organización Tejiendo Redes Infancia estima que aproximadamente 159 mil 383 niñas y niños viven en orfandad por desaparición en el país.

Para Alejandra, el juguete no es un objeto asistencialista, sino un símbolo de resistencia. Por eso, el proceso es especial: se les pide su carta para que el regalo sea exactamente lo que pidieron, respetando su capacidad de decidir y ser escuchados.  La meta es crear espacios seguros donde se sientan vistos y escuchados más allá de la tragedia que les rodea.

“Para las infancias un juguete puede representar un aliado, muchas veces las infancias atravesadas por la violencia... suelen verse obligadas a crecer más rápido... los juguetes son una forma de recordarles que tienen derecho a seguir siendo pequeños y a ser cuidados y a descansar emocionalmente” (Alejandra Uribe, creadora de Abogada Fémina)

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Foto: Cortesía

Las cifras detrás de la ausencia

El contexto que enfrentan estas "reinas" es desolador. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), al 30 de noviembre de 2025 se registraron 672 víctimas de feminicidio en México. El Estado de México, una de las entidades donde Las Reinas Magas tienen mayor presencia, es la segunda entidad con más casos (52 víctimas).

Además, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) hasta el 6 de enero de 2026 hay 133 mil 488 personas desaparecidas en México de los cuales 103 mil 489 son hombres (77.53%) y 29 mil 592 son mujeres (22.17%). Las entidades con más casos son: Estado de México (14 mil 751), Tamaulipas (13 mil 637), Jalisco (13 mil 210), Michoacán (7 mil 389) y Nuevo León (7 mil 229).

Ser una "Reina Maga" implica también visibilizar a las mujeres cuidadoras que, cada Navidad, luchan por mantener la alegría en hogares marcados por la impunidad. Alejandra es firme en su mensaje hacia las autoridades: “Cada juguete entregado también es el reflejo de la ausencia, la impunidad y el abandono”.

Mientras las cifras de orfandad por feminicidio promedian cinco huérfanos al día, según datos de las fiscalías recabados en 2021 por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), la sociedad civil organizada intenta llenar los vacíos de una deuda estatal que sigue abierta.

La labor de Alejandra y su equipo es un recordatorio de que, incluso en el dolor más profundo, la colectividad puede devolverle a la infancia su derecho a la esperanza. Como ella misma concluye:

“Nosotras como Reinas Magas, además de brindarles juguetes, todos los días elegimos protegerles... tienen derecho a una infancia digna”