“Si la radio es luz, que Luciérnagas ilumine”, es la frase con la que la nueva emisora feminista del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), Luciérnagas 1350, invita a reflexionar sobre la importancia de promover las voces de las mujeres dentro y fuera de la radio pública mexicana.
Como las luciérnagas, que cuando se juntan iluminan con mayor fuerza, Luciérnagas 1350, la primera emisora pública en México con perspectiva de género, tiene el propósito de sumar muchas voces para generar una luz colectiva que sea capaz de iluminar la oscuridad en la que no solo hemos vivido históricamente las mujeres, sino también comunidades diversas.
Así, en punto de las 12:00 horas, Luciérnagas 1350 realizó su primera emisión el pasado 1 de marzo en el 1350 de AM para reunir las voces de las mujeres y la comunidad LGBTTTIQ+, promoviendo un diálogo profundo sobre la justicia social y los derechos humanos. En La Cadera de Eva platicamos con Claudia Ortigoza Pérez, gerenta de la emisora y responsable de crear un espacio radiofónico que amplifique las voces de mujeres para conocer más sobre el proyecto.

Luciérnagas, una voz para todas
Luciérnagas 1350 es un espacio para todas, todos y todes, pues se basa en la idea de que se necesitan muchas "luciérnagas", es decir, voces individuales, para generar una luz colectiva. Esta luz tiene el propósito de iluminar las “partes oscuras”, como explica Claudia Ortigosa en entrevista, donde históricamente han vivido diversas comunidades, visibilizando realidades que han permanecido en la sombra.
El eslogan Encendemos las voces refuerza esta metáfora, invitando a la audiencia a dejar de callar y convertir su palabra en una herramienta contra el miedo y la violencia. El compromiso de Luciérnagas 1350, como el de los feminismos, es revolucionario. Y es que a pesar de que ya cuentan con una parrilla de contenidos basta y con perspectiva de género, reconocen que las voces de las mujeres y disidencias son múltiples, por lo que han abierto convocatoria para que quien tenga ganas de formar parte de Luciérnagas pueda hacerlo.
El proyecto es ambicioso porque queremos tener más voces y más temas. A lo mejor yo te podría decir que con estos ya abarcamos bastante, pero me puedes decir que falta el especismo, faltan las mujeres con alguna discapacidad, faltan infancias. Queremos cubrir todo eso que ahorita tiene algunos huequitos a través de la convocatoria. Yo creo que así podríamos tener todavía más programas que aporten mucho más y que se oigan esas voces que son poco escuchadas. (Claudia Ortigoza)
¿Cómo surge Luciérnagas 1350, especialmente en un contexto de antifeminismos y por qué es necesario amplificar las voces de las mujeres en la radio?
Creo que es el momento preciso para hacer llegar, de manera natural y cotidiana, este tipo de mensajes pro cultura de paz y queremos acercar este discurso de que podemos cambiar las cosas y podemos vivir en una sociedad con menos violencia, siempre y cuando conozcamos esos discursos, porque también siento que estamos muy normalizadas con muchas cosas que pasan y que decimos: “pues es normal, así pasa, sí le pasó a mi mamá, sí le pasó a mi abuela, ¿por qué no me va a pasar a mí?”. No, ya sabemos que es esta violencia a la que estamos acostumbradas y que se sigue repitiendo a través de los medios comerciales.
Entonces, lo que pretendemos hacer desde la radio pública, que permite muchas cosas porque además es una obligación dar contenidos alternativos a todo lo que está impuesto, es hacer alianzas con las secretarías de las mujeres, con colectivos, con colectivas, con organizaciones de la sociedad civil y otras instancias, otras instituciones que tienen fundamentos de políticas públicas e ideales que son por el respeto a la humanidad y por los derechos de las mujeres y las niñas.
Creo que esta manera de acercar estos discursos a las audiencias, de una forma natural y cotidiana, puede funcionar bastante bien en este punto que estamos viviendo, que al parecer, cuando se ve que se ha avanzado, de repente la derecha actúa para que empecemos otra vez con temores. Luciérnagas 1350 quiere también decirle a su audiencia que no están solas, que aquí sí las vamos a escuchar, las vamos a apoyar y les vamos a creer, y a empujar esta parte de “no tengas miedo, habla, no te quedes callada, denuncia”.

¿Qué temas incluye la programación y qué voces podremos escuchar?
Tenemos la fortuna de contar con una barra que es de Violeta Radio. En Violeta Radio tenemos dos programas: uno que es Identivarias con Musas de Metal, que es de la diversidad sexogenérica, y también tenemos Frecuencia Incluyente, que son personas que van a estar hablando de todo al respecto de la población LGBTTTQ+.
Además, tenemos otro programa en el que siento que hay cruce de temas, que es Trans hack Feminista, que lo hace una colectiva que se llama Mutantes del Sur, con Aret Muñoz. Su programa va a estar con voces distorsionadas, cuidando su identidad, con música electrónica. Va a ser una propuesta bastante original y lo hacen mujeres trans, mujeres de la diversidad y feministas. Ahí se atraviesan varios temas que van a ser muy interesantes. Ellas traen una propuesta muy disruptiva y deben escucharlas.
Por otro lado, tenemos también dos grupos de hombres. Uno se va a llamar El Mazapán, que se me hace muy curioso el nombre porque finalmente es este dulce mexicano que tú lo ves muy macizo, pero lo tocas y se desbarata, que es igual a la masculinidad. Ellos van a poner un tema sobre la mesa y se va a discutir cómo lo vive cada uno de ellos y cómo pueden cambiar ese discurso que los tiene muy aprisionados en una manera muy rígida de ser hombres.
Por otro lado, tenemos al director de Gendes, Ricardo Ayllón, junto con Iván García, que hacen un programa que se llama Macho Menos, que nos comparte Código 21. Son un par de hombres que están hablando de que la masculinidad impuesta ya les quedó chica o la quieren cambiar, y están haciendo reflexiones muy interesantes respecto a todo lo que les conlleva ser hombres.
Además, vamos a tener un programa de revista que es el programa insignia de Luciérnagas, que va a tener muchísimos temas y entre ellos se van a tocar todos estos temas de una u otra manera, con diferentes colectivas y con diferentes organizaciones para conocer su trabajo, saber en qué están, qué están moviendo, cuál es su agenda y cuál es su lucha.
¿Cómo busca Luciérnagas revertir la exclusión histórica de las voces de mujeres y disidencias en los medios?
Abriendo el micrófono para todo este abanico de voces que tienen qué decir y que no han encontrado el espacio, o si tienen espacios, son espacios reducidos y de repente solamente llegan al mismo círculo, que es con lo que muchas veces me he encontrado.
Personalmente, yo siento que todas somos feministas porque a mi alrededor todas lo son, pero luego sales de tu círculo, de tu burbuja, y te encuentras que no. Ese punto es lo que queremos con todos estos programas: que no solamente lleguen al mismo grupo de personas, a quien ya está sensibilizado, a quien ya es activista, a quien ya hace cosas por su comunidad o donde cree que está la problemática mayor, sino sí acercarlos.
Entonces, amplificar estas voces de muchas mujeres y de muchas personas que tienen mucho que decir, que queremos conocer, y que yo espero que la audiencia se dé permiso de conocer estas diferentes formas de pensar y de vivir. De esta manera queremos revertir esto de que nada más en ciertas personas está lo que se tiene que decir. Aquí vamos a abrir.
¿Qué se les puede decir a las mujeres que históricamente no se han sentido nombradas en la radio pública?
Aquí tienen un par de orejas. Contamos con muchos medios de contacto: los normales, que son los teléfonos; tenemos WhatsApp, redes sociales y correo. Todo es Luciérnagas 1350.
Ahí se pueden comunicar y de verdad nos interesa muchísimo escucharles. Nos interesa saber qué nos falta, saber qué necesidades hay. Seguramente no es que Luciérnagas vaya a poder cubrir las necesidades de toda la población, sino más bien poder ser el vínculo para hacer llegar a diferentes instancias que sí podrían cubrir esas necesidades.
También nos pueden localizar en la página, donde pueden encontrar los teléfonos de la cabina para que nos echen una llamadita y puedan decirnos qué necesitan, en qué podemos contribuir, cómo podemos ayudar. Con mucho gusto estaremos escuchándoles, porque de eso se trata: no solo de transmitir mensajes, sino también de escucharles.

¿Por qué es importante un espacio con perspectiva de género y dónde pueden acercarse la audiencia?
Yo creo que podemos hacer una buena sinergia entre los mensajes que podemos enviar a través de todos estos programas y también sus comentarios; les queremos escuchar. Si se ponen en contacto con la emisora sería muy bueno, porque así podríamos hacer una sinergia y poder ir para adelante.
No se trata solamente de llenarles de conceptos y que a lo mejor alguien me puede decir: “pero, ¿a mí de qué me sirve?”, sino más bien decirte: “mira, este concepto es cuando te está sucediendo esto”. Entonces, a lo mejor vas a decir: “ah, claro, yo no sabía”. Pero sí necesitamos que nos permitan escucharlas, conocernos y que ustedes sean parte de Luciérnagas, porque yo creo que las luciérnagas, como bien dices, es el concepto de la emisora: necesitamos muchas para que realmente seamos una luz y podamos iluminar las partes obscuras donde hemos vivido.

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