¿Estás en un momento “muy chino” de tu vida? Si perteneces a la Gen Z, seguramente te has encontrado con algún video en Tik Tok en el que influencers y usuarias afirman encontrarse en un momento muy “chino” de su vida. La tendencia se ha hecho tan viral que incluso tiene nombre y se le conoce como chinamaxxxing.

Se trata de videos en los que jóvenes de diferentes países, particularmente estadounidenses, afirman que “se dieron cuenta que eran chinos” o “amanecieron muy chinos”. Esto es lo que hacen: se graban realizando rutinas de su día a día pero, en lugar de hacer su rutina diaria,  realizan supuestas “actividades chinas”. 

Toman agua caliente al inicio del día en beneficio de mejorar su digestión, consumen arroz hervido para cambiar su alimentación, generalmente basada en grasas, y caminan sin zapatos dentro de sus hogares para no ensuciar el piso. 

Básicamente se trata de una combinación entre lo que los jóvenes estadounidenses piensan qué es vivir en China, y el término maxxxing, que nació como una jerga en internet para describir la optimización del aspecto físico de una persona (que por cierto, se originó entre la comunidad incels en 2010 para describir la obsesión por lucir atractivo para las mujeres).

¿Meme o perpetuación de estereotipos?

Esta tendencia ha generado múltiples debates, desde opiniones en contra de la tendencias, como la de la columnista Rikki Schlott, que escribió para el New York Post que la Gen Zromantiza vivir en una sociedad comunista” y que “perjudican a la sociedad estadounidense”, hasta preguntas sobre la legitimidad de un discurso aparentemente inofensivo que en el fondo perpetúa estereotipos racistas y dañinos para las personas migrantes o de ascendencia china que viven en Estados Unidos

En una publicación del periódico británico en Tik Tok, The i Paper, la escritora Zing Tsjeng, de ascendencia de China y Singapur, expresó que encontraba la tendencia divertida y “entrañable”, como una muestra de la humillación pública de Estado Unidos ante el mundo y, sin embargo, también sentía que es una “píldora amarga para tragar”, pues hace unos años, durante la época de la pandemia por Covid-19, “las personas que lucían como yo, eran acosadas y atacadas en las calles”, dijo. 

Esto pone al centro una pregunta que persiste: ¿se puede apreciar otra cultura sin caer en estereotipos?

Revisemos algunos casos similares: desde hace un par de meses han surgido publicaciones en X, Instagram y Tik Tok en las que diferentes usuarios extranjeros, casi siempre estadounidenses, afirman sentirse “muy mexicanos”, o que “despertaron mexicanos de nuevo”. 

Esto podría leerse como una muestra de apreciación y autodeterminación por la identidad individual y colectiva de migrantes en Estados Unidos, sin embargo, llama la atención que la mayoría de personas replicando esta tendencia no son personas racializadas. 

En México ocurre algo parecido; aquí, el meme también ocurre pero en referencia a Brasil, y es que si estás en redes sociales seguramente te has topado con alguna frase en portugués para describir el entusiasmo de disfrutar de la vida como supuestamente lo haría una persona brasileña.

Sin embargo, hoy más que nunca, el contexto en el que se producen, replican y difunden los memes es importante, pues son una forma de comunicación y lenguaje con la capacidad de construir identidades y atravesar culturas, como se explica  en el estudio, “It Gets Better”: Internet memes and the construction of collective identity.

Los memes que se convierten en tendencias, se convierten así en patrones que no solo responden a la popularidad viral en internet, también nos dicen qué es lo que busca el público y cómo lo hace. En este caso, el meme, aunque motivado por un malestar social, no deja atrás la larga herencia de racismo estadounidense.  

En medio del devenir estadounidense 

El chinamaxxxing es, en parte, un síntoma de una juventud harta del estilo de vida Occidental. Y es que desde noviembre de 2025, Estados Unidos enfrenta una crisis que ha dividido a la sociedad estadounidense: los arrestos ilegales y violentos por parte de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, conocidos como ICE. 

Tan solo en enero de 2026, el gobierno de Donald Trump ha detenido a más de 70 mil personas, la mayoría personas migrantes de México y Centroamérica, de acuerdo con datos de TRAC Inmigration.

En este contexto, influencers y jóvenes han decidido rechazar las prácticas de su país para “aspirar” por un cambio, por infraestructuras de calidad, tecnología avanzada y un mejor estilo de vida, uno que han encontrado en sociedades como la de China, un territorio que se ha transformado a lo largo de milenios enteros, y que durante las últimas décadas ha logrado posicionarse como una de las grandes potencias económicas del mundo. 

Para la influencer y empresaria, Jin Gao, la tendencia del chinamaxxing no solo es un meme, sino una muestra de un cambio en la jerarquía del mundo, que durante siglos ha enaltecido la cultura imperialista estadounidense y demeritado a otras culturas a través de la mirada occidental.  

“Tras siglos de caricatura y sinofobia, la generación Z occidental ahora coquetea abiertamente con la cultura china. No como algo extraño o amenazante, sino como algo aspiracional”, escribió la influencer en una publicación en Instagram.

Así, la tendencia del chinamaxxxing va más allá de lo aparente: nos habla de disputas simbólicas en el territorio de la política y en el hartazgo de una generación ante la impunidad y la violación de derechos humanos, pero también de la contrariedad y caricaturización con la que se transforma el discurso. 

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