Mientras revisas tus redes sociales, quizá te has topado con videos de personas que actúan o se mueven: caminan en cuatro patas e imitan sonidos mientras usan máscaras o colas y hablan de una conexión profunda con otras especies animales. 

A primera vista aparenta ser una tendencia reciente que surgió en redes sociales, principalmente en Tik Tok e Instagram; sin embargo, la realidad es que las personas integrantes de esta subcultura, conocidas como therians, existen desde hace décadas, articuladas primero en foros, blogs y comunidades digitales de nicho. 

Lo que hoy observamos no es su origen, sino su viralización, que ocurre precisamente en un contexto global marcado por la incertidumbre con el ascenso de las derechas y ultraderechas, la precarización laboral de la vida cotidiana y una profunda crisis de pérdida del sentido de identidad.

Pero, ¿qué es un therians? Te explicamos.

¿Qué son los therians?

Therian proviene de la palabra “teriántropo”,  que a su vez viene de la combinación del griego  therion (bestia), y anthropos, (hombre). Aunque en este sentido se refiere a un ser mitológico que tiene la capacidad de transformarse en un animal y en un humano; sin embargo, en este contexto, los therians son personas que se identifican, ya sea a nivel espiritual, psicológico o emocional,  como  un animal.

Algunas personas suelen confundir este término como los denominados furries, otra subcultura en la que, mujeres y hombres buscan transformarse en un alter ego, generalmente a través de trajes (fursuits) específicamente confeccionados que emulan la figura de animales de cuatro patas como perros, gatos y lobos. Los therians, por el contrario, utilizan este término para expresar identidad, pertenencia y disidencia frente a las normas sociales dominantes.

Es decir, los therians viven en un cuerpo humano, pero sienten una profunda conexión no física con un animal específico, al que denomina su “teriotipo”, por ejemplo, un lobo, gato, águila, etc. 

Estos suelen ser animales reales y existentes, aunque a veces extintos, esto se debe a que algunos creen que su alma es la de un animal o que fueron un animal en una vida pasada, mientras que otros creen que su cerebro está programado para sentirse como un animal.

¿Por qué se viralizaron y de dónde surge la incomodidad?

Así como la comunidad antifeminista de hombres conocida como la manosfera ha construido un diccionario propio en internet para identificar y reforzar los términos que circulan entre sus comunidades digitales, los therians también han desarrollado glosarios y repositorios colectivos donde explican su historia, símbolos, categorías internas y las interpretaciones erróneas más frecuentes sobre su identidad.

Se trata de una comunidad que cuenta con lenguaje compartido y, justamente por ello, los therians se han vuelto incómodos y polémicos: desafían las fronteras de lo considerado “normal”, “racional” o “aceptable” en una sociedad que exige coherencia identitaria. Sin embargo, también enfrentan conflictos pues, de acuerdo con el el artículo I Don’t Feel Human… Am I Therian?, aunque abrazar esta identidad puede llevarnos a reflexiones sobre la necesidad de construir diferentes miradas y entender la identidad, también conlleva riesgos como aislamiento, pues algunas personas se retiran completamente de la vida social, lo que puede empeorar condiciones como la depresión o la ansiedad, y la constante búsqueda de valoración en línea, ya que algunos espacios en internet pueden reforzar patrones poco saludables, desanimar el uso de terapia o romantizar el sufrimiento como prueba de supuesta autenticidad.

Esta complejidad hace evidente, que más que la tendencia, la comunidad therian evidencia cómo las redes sociales se han convertido en espacios de disputa simbólica donde emergen identidades que cuestionan el orden social dominante.