Una persona andrógina es aquella que posee características fuera de la dicotomía del rol de género hombre - mujer, sin embargo, siempre que se aborda la expresión de género se pueden ejercer discursos violentos y estigmatizantes, especialmente, con las personas pertenecientes a la androginia

¿Pertenecen a la comunidad LGBTTQ+?, ¿qué género poseen? Con tantas preguntas en la mesa, lo ideal es comenzar con conocer la historia de las personas androginas, y es que, este sector ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad, partiendo desde la Grecia antigua. 

Personas andróginas: su huella en la historia

Según documenta Leticia Fiorini Glocer en "Sexualidades nómadas y transgénero", las personas andróginas fueron nombradas por vez primera en El Banquete de Platón. En este pasaje griego, se nombra a estas personas como seres superiores que lograban reunir en su cuerpo el sexo femenino y masculino; personas completas que terminaron por ser divididas por Zeus. La Antigua Grecia, los definía por ser personas que poseían las características de dos rostros pero en uno solo.

Pero además, también se tiene registro de pasajes aún más antiguos de Mesopotamia, donde los sumerios (primeros en habitar esta región) contaban con un grupo de personas sacerdotisas que reunían una característica en común: No poseer características femeninas ni masculinas dominantes.

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Su rostro y su vestimenta no pertenecía a ningún género y se consideraban seres superiores por representar a la diosa Ishtar. 

Ahora bien, sabemos que la diversidad humana ha dejado huella desde las primeras civilizaciones, sin embargo, a raíz de la instauración de un sistema dominante, patriarcal y heteronormativo se terminó por extinguir otras expresiones de género y se enmarcó un sistema basado en la dicotomía femenino - masculino. De esto deviene la importancia de recobrar el reconocimiento a otres, nombrarles y hablar de su lugar en la historia; la androginia siempre ha existido. 

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Seth Atwell, modelo andrógino.

La androginia: ¿nacimiento o elección?

Lo primero que debemos recordar es que el género es una construcción social que pacta el deber ser de las personas según su sexo. Esta construcción nos dicta cómo actuar, a qué aspirar, qué hacer, cómo y el comportamiento idóneo de cada persona desde su infancia. 

De esto es que las teorías queer defiendan la existencia de múltiples géneros, pues la expresión debería ser una elección libre y no predispuesta. Ahora bien, las personas andróginas son normalmente ligadas al género no binarie o intersexual por sus características de expresión

El espectro de género es tan diverso que es imposible determinar márgenes rígidos en cada uno; existen personas no binarias (ni femenino - masculino) que también pertenecen a la intersexualidad (mal llamadas "hermafroditas").  ¿Sabes por qué este término es incorrecto? Te lo explicamos en nuestro glosario feminista dando clic aquí

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Las personas andróginas son aquellas que deciden colocarse en el punto medio de ambos géneros, mezclar su expresión de género y optar por características más femeninas o masculinas, según decida. Eso sí, es importante distinguir que esta expresión no tiene qué ver precisamente con la comunidad LGBTTIQ+, pues bien existen personas andróginas heterosexuales, es decir, atraídas por el sexo opuesto. 

Asimismo, aunque algunas personas andróginas decidan por oscilar entre femenino y masculino a través de su expresión de género, existen otras personas andróginas que han nacido con una producción hormonal diversa, lo que produce características físicas masculinas - femeninas dominantes opuestas a su sexo, es decir, mujeres cis con mayores producciones de testosterona y viceversa.

Ambas expresiones coexisten en millones de personas en todo el mundo y se les puede reconocer fácilmente por escapar de los márgenes canónicos de belleza heteronormativa y por qué no, también hacer dudar al tío incómodo de la familia al más puro estilo David Bowie