La Ciudad de México se encuentra conmocionada tras la intervención oficial en el Refugio Franciscano, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, donde se aseguraron 936 animales —en su mayoría perros y gatos—  tras denuncias por presuntas condiciones de hacinamiento, insalubridad y maltrato. 

El operativo realizado este miércoles 7 de enero contó con la participación de más de 200 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).

La presencia policial se dio en un contexto de manifestaciones encabezadas por colectivos animalistas. Los grupos expresaron su preocupación por la vida e integridad de los perros y gatos resguardados en el lugar. Durante la diligencia se registraron momentos de tensión entre manifestantes y elementos de seguridad.

Sin embargo, lo que las autoridades califican como un rescate necesario, el refugio lo denuncia como un desalojo motivado por intereses inmobiliarios. Te contamos.

¿Por qué denunciaron al Refugio Franciscano?

La Fiscalía General de Justicia de la CDMX informó que en diciembre de 2025 se inició una investigación por el delito de maltrato o crueldad contra animales contra el Refugio Franciscano tras denuncias de hacinamiento extremo e insalubridad. Las inspecciones ministeriales realizadas documentaron jaulas sin ventilación, acumulación de heces, orina, y una alarmante falta de atención veterinaria.

Como consecuencia del estado crítico de salud en el que se encontraban, la FGJ reportó que 21 animales fallecieron tras recibir atención médica especializada y 57 permanecen hospitalizados. Entre los diagnósticos médicos se identificaron casos de desnutrición grave (caquexia), así como obesidad extrema derivada de dietas inadecuadas, que incluían alimentos como donas de chocolate y pan remojado sucio.

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Foto: Cuartoscuro

Las autoridades también informaron que en decenas de perros se detectaron enfermedades dermatológicas generalizadas, como alopecia extensa, dermatitis severa, infecciones cutáneas y lesiones abiertas sin tratamiento médico. En el caso de los felinos, se observaron signos de enfermedades respiratorias, como secreción nasal y ocular persistente, estornudos constantes y falta de aislamiento sanitario adecuado.

Por su parte, la abogada y activista Sofía Morín, quien interpuso la denuncia penal contra el Refugio Franciscano, señaló en entrevista con Aristegui Noticias que el peritaje oficial confirmó “omisiones y negligencia grave”.

Además, detalló que la perito veterinaria de la Fiscalía acudió al predio el 17 de diciembre del 2025 y detectó múltiples patologías crónicas de larga evolución, como tumores no atendidos, lesiones cutáneas abiertas y enfermedades respiratorias en los felinos.

La activista explicó que su denuncia no tiene que ver con la disputa civil que mantienen el Refugio Franciscano y la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama por el terreno ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, si no que está motivada por lo que observó cuando visitó el Refugio Franciscano, en el que se mantenía hacinados a cientos de perros y decenas de gatos.

“Yo asisto el día el 12 de diciembre con varios compañeros míos y es cuando pasamos al lugar y nos percatamos que efectivamente había maltrato animal. Unos días después interpongo la denuncia” (Sofía Morín, activista)

¿Qué dice el Refugio Franciscano sobre el operativo?

Desde la perspectiva del Refugio Franciscano A. C., el panorama es radicalmente distinto. La organización sostiene que el operativo no buscaba el bienestar animal, si no que responde a una disputa legal por la posesión del terreno ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera México–Toluca. Afirman que la intervención es parte de un proceso de desalojo impulsado por la Fundación Antonio Haghenbeck y de Lama, la cual ‘pretendería edificar un desarrollo inmobiliario en el sitio.

Gina Rivara Reyes, representante del refugio, aseguró a medios de comunicación que la asociación está dispuesta a reubicarse en un terreno donado en Texcoco, Estado de México, pero que no cuentan con los recursos para la construcción de las nuevas instalaciones.

Además, la defensa del refugio denunció que el predio fue vendido por 650 mil pesos a un fidecomiso bancario perteneciente a BX+, una operación que consideran prohibida por el testamento de Antonio Haghenbeck, el propietario original, quien estipuló que sus bienes debían destinarse exclusivamente al cuidado animal.

En un comunicado, el refugio defendió su labor iniciada en 1977, describiéndose como una “isla de vida” donde los animales recuperan su dignidad. Acusaron a la Fundación Haghenbeck de promover un discurso para desacreditarlos y de ignorar resoluciones federales que ordenaban la restitución del predio.

“El Refugio Franciscano no es un inmueble intercambiable ni una posesión más dentro de un portafolio patrimonial. Es un ecosistema construido durante años, donde los animales han desarrollado rutinas, vínculos y estabilidad gracias al trabajo constante de sus cuidadores. Fragmentarlo o intervenirlo sin un plan transparente, técnico y humano contradice los principios básicos de bienestar animal que la propia fundación dice defender”, señala el comunicado.

¿Cuál es el futuro de los animales rescatados?

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada informó que los animales serán trasladados a tres sedes a cargo del Gobierno capitalino para su cuidado: la Brigada de Vigilancia Animal (BVA), el Hospital Veterinario de la CDMX y un albergue canino de la Sedema, ubicado en el Ajusco.

También indicó que los ejemplares con estado de salud delicado serán canalizados a hospitales veterinarios y clínicas especializadas. De acuerdo con información oficial, se realizó un censo y evaluación médica de más de 700 perros y decenas de gatos. Además. se aplicaron tratamientos veterinarios, jornadas de desparasitación y labores de saneamiento en el predio.

Debido a los altos niveles de estrés y conductas de temor en los animales, la Fiscalía capitalina precisó que el retiro debe realizarse de forma individual y cuidadosa para evitar riesgos. Mientras tanto la Fundación Antonio Haghenbeck y de Lama manifestó su disposición para colaborar con el gobierno capitalino en las labores de atención.

El conflicto legal continúa, y la fecha límite para presentar apelaciones vence el próximo 12 de enero, dejando en el aire el destino del Refugio Franciscano.

¿Qué dice la ley sobre el maltrato animal

La Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México establece un marco normativo que regula la operación, supervisión y responsabilidades de los refugios y albergues, reconociéndolos como actores fundamentales en la protección de los animales como seres sintientes.

La legislación define a los refugios como establecimientos sin fines de lucro, administrados por personas físicas o morales, destinados al cuidado de animales abandonados o víctimas de maltrato, los cuales deben contar con autorización oficial y cumplir con normas de bienestar animal, salud e infraestructura, evitando el hacinamiento.

En cuanto a su operación, la ley impone obligaciones específicas relacionadas con la infraestructura y el personal. Los refugios deben contar con instalaciones adecuadas y seguras, así como con personal debidamente capacitado en materia de protección animal.

Además, su funcionamiento se rige por lo establecido en el Reglamento de la Ley y deben cumplir con normas específicas para el manejo y separación de residuos de manejo especial, a fin de no mezclarlos con los residuos urbanos.

Las Alcaldías desempeñan un papel central en la regulación y supervisión de estos espacios, ya que son responsables del registro, autorización y vigilancia de los refugios, así como de la imposición de sanciones en caso de incumplimiento. 

También, deben administrar zonas de resguardo temporal para animales rescatados o en situación de calle, diferenciándose de los refugios privados al fungir como espacios provisionales mientras se gestiona la adopción.

La ley prohíbe expresamente prácticas que atenten contra la vida y el bienestar de los animales, como la eutanasia injustificada de animales sanos y su uso con fines de experimentación.

El incumplimiento de las disposiciones puede derivar en sanciones económicas que van de 1,500 a 3,000 UMA. No obstante, también se contemplan incentivos gubernamentales, facultando a la Jefatura de Gobierno para otorgar estímulos fiscales, financieros y administrativos que apoyen la labor de los refugios legalmente constituidos.

Para denunciar maltrato animal en la CDMX, usa el 911 para emergencias, contacta a la PAOT (55 5265 0780) para denuncias formales por teléfono, web o presencial, o llama a la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) de la SSC para rescates y apoyo. El Consejo Ciudadano (55 5533 5533) también recibe reportes, y la PROFEPA atiende casos federales.