Desde que era pequeña a la escritora e ilustradora Abril Castillo le encantaba escuchar historias, incluso se describe como "una niña muy chismosa". Esta afición por escuchar, leer y ver historias la llevó a dedicarse a las letras, escribir, editar e incluso dibujar. En el marco de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) 2023 pudimos platicar con ella y aquí te contamos todo lo que nos dijo.

"Yo empecé queriendo ser escritora, desde muy chica me gustaban mucho las historias, era una niña bien chismosa. Siempre me gustó muchísimo dibujar, quizá no había ligado las dos cosas pero cuando hubo que elegir carrera decidí entrar a Letras Hispánicas en la UNAM y en el camino, desde niña había pintado, retomé esa parte, entré a un taller de pintura, entonces me eché la carrera paralelamente estudiando pintura", comentó Abril Castillo en entrevista con La Cadera de Eva.

Aunque Letras Hispánicas es una carrera que Abril Castillo considera bella, estuvo decepcionada de ésta cuando los y las profesoras le decían que era una carrera para ser docente o académica, pero no escritora. "Sentía que había algo en la lectura que me iba a dar muchísimas herramientas, me desanimó mucho a escribir porque creo que sí hay una visión como 'tú de qué vas a hablar, tú de qué vas a escribir, ya todo se hizo, ya todo se dijo, los clásicos ya están hechos"', compartió.

Su deseo de escribir pronto encontró un cauce cuando comenzó a trabajar como becaria en Ediciones SM, lugar en el que se encontró con grandes amigos y libros que la inspiraron a retomar la escritura. 

"Me metí a un diplomado de ilustración en la Casa Universitaria del Libro de la UNAM en donde conocí a algunos de los que son a la fecha mis mejores amigos y ahí me volví a animar a escribir porque me daba cuenta que los ilustradores no tenían tanto miedo de que les dijeran 'tú no vas a escribir un clásico', sino que eran más libres, me impregné de esa libertad y volví a escribir", enfatizó Castillo.

Para Abril castillo escribir se trata de buscar "esa conexión humana que muestra que a partir de una experiencia super particular y personal, en realidad todos estamos vinculados porque son universales".

¿Qué le aconsejarías a un niño o niña que quiere ser escritora?

Durante la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) 2023 cientos de niños, niñas y adolescentes recorrieron el lugar, tomaron talleres y entraron a diversos foros, al verles quisimos preguntarle a Abril Castillo ¿qué consejo les daría a las infancias que quieren ser escritoras algún día?

"Les diría que se conozcan muy bien a sí mismos, que se descubran muy bien y lo tengan consciente porque todos hacemos cosas que nos gustan y cosas que no nos gustan, pero a veces no somos tan conscientes, que se pregunten muy bien qué cosas los hacen fluir, qué los hace sentir vivos y que traten de dedicarse a eso, hacer su profesión en torno a esas cosas que los hacen sentir vivos y más allá del dinero siento que todo va a ir cayendo en su lugar", aconsejó Castillo.

La ilustradora afirmó que para ser escritor tienes que estar abierto a las historias que no sólo encontrarás en los libros, las historias a veces no llegan a través de algo que nos contaron, que vemos en TikTok, en películas. "El siguiente paso de disfrutar las historias es ver cómo está construida y por qué me hizo sentir cosas, a partir de ser un lector poco inocente como que uno empieza también a jugar y que nunca se olviden del juego y de la aventura", reflexionó. 

Abril Castillo recordó que durante un tiempo no quería escribir porque existe una visión de que ya todo se dijo. Sobre esto le preguntamos ¿qué consejo le daría a las niñas y mujeres para que se animen a escribir y no tengan miedo en un mundo en el que se nos ha dicho que nuestra voz no importa? 

"Clarice Lispector tiene una frase que dice algo como '¿de qué escribirías si escribieras?', si no hubiera reglas y todo se vale ¿de qué escribirías o qué escribirías?", dice Castillo. Añadió que las mujeres viven atravesadas por diversas situaciones que no se van a resolver de la noche a la mañana y que no tienen que ver con el trabajo de cuidados hacia otras personas, sino que son urgentes como los feminicidios.

"¿De qué escribirías? Esas historias que son urgentes y que nos queman, si olvidáramos que existen esas reglas y (pensamos que) en realidad todas podemos escribir de lo que queramos es simplemente hacerlo, no seguir unas reglas con las que ni estamos de acuerdo y que sólo nos dejan calladas, yo creo que hay que hablar", concluyó.

El trabajo de cuidados hace que las mujeres escriban fragmentado

Gabriel García Marquéz contaba que al escribir su obra Cien años de soledad se encerró durante 18 meses a escribir en su casa. En algunas entrevistas declaró: “cómo sobrevivimos Mercedes y yo con nuestros dos hijos durante ese tiempo en que no gané ni un centavo. Ni siquiera sé cómo hizo Mercedes durante esos meses para que no faltara ni un día la comida en la casa”.

Se cuenta que García Marquéz renunció a su trabajo para poder escribir la obra que lo llevaría a la cumbre des su carrera, mientras tanto su esposa, Mercedes Barcha, tuvo que empeñar sus joyas para poder lograr que sus dos hijos y su marido tuvieran alimentos todos los días.

Y aunque el archivo del escritor localizado en el Harry Ransom Center de Austin, Texas, permitió descubrir que en realidad el también periodista consiguió un crédito para poder dedicarse a escribir, de acuerdo con el The New York Times, sí existe una constante en las tareas de cuidados que realizaba Mercedes Barcha para que Gabriel García Marquéz pudiera dedicarse sólo a escribir y editar sus textos.

Esta anécdota me llevó a preguntarle a Abril Castillo sobre su proceso creativo. Recordó que en Hablemos Escritoras Podcast, Adriana Pacheco entrevistó a la escritora argentina Maria Negroni y ella le comentó que seguido escuchamos hablar sobre la forma y fondo, una anecdota puede ser un fondo y la pregunta importante es ¿qué forma le vas a dar? "porque eso lo cambia todo".

"Ella decía que el contenido para ella eran las obsesiones, uno se empieza a obsesionar con un tema, que en general son universales, todos tenemos nuestras obsesiones. Por eso el conocerte a ti mismo, también es, a ti ¿qué te obsesiona? El cielo, la muerte, el amor, la familia, la comida. Y a partir de esa obsesión uno comienza a seguir dándole vueltas sobre eso hasta que un día una forma se te revela y dices 'ah, esta obsesión tiene la forma de un libro fragmentario, o de una canción o de versos, dibujo'", añadió Castillo.

Abril Castillo afirmó que se sintió muy identificada con las palabras de Maria Negroni porque desde niña fue una persona que tenía diversos miedos como perder a un ser querido o enfermarse y son justo esas obsesiones que a veces quisieras "curarte" las que te permiten "crear y entender cómo esas historias van conformándose en el nivel más pragmático", si te atreves a aceptarlas.

"Encerrarse por meses a escribir, creo que eso lo puede decir más un hombre como García Márquez que seguro tenía una mujer que le dejaba la comida en la puerta, una no, yo creo que eso es muy común en muchas escritoras que he leído. La manera en la que escribimos muchas mujeres a lo alrgo de la historia tiene que ver con las interrupciones, muchas como tenemos esta labor de cuidados siempre, tenemos que ir escribiendo con muchas interrupciones", explicó Abril Castillo.

La ilustradora comenta que su novela Tarantela la escribió de dos maneras: la primera fue de golpe, soltar una idea y después volver a ella y editarla; la segunda fue con muchas pausas y terminó teniendo una forma fragmentaria, la escribía mientras tenía ratos libres, dejando notas en su celular o en diversas libretas que después tenía que ordenar.

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Tarantela es una novela autobiográfica que fue publicada en 2019. "Es una historia que yo había querido contar desde muy chica, era una historia que me perturbaba y confundía mucho. Tiene que ver con los vínculos familiares y con las maldiciones si es que existen, quizá algo que nos hace escribir también son tanto las obsesiones, pero también esas preguntas que nos persiguen, entre más difícil es la pregunta, más nos cuesta responderla. La pregunta era si los vínculos familiares realmente son irrompibles, necesarios o imprescindibles", nos contó.

"Yo quería romper muchos silencios que se han plasmado en mi familia respecto a la muerte de un tío materno, se murió cuando nació mi hermano, una obsesión mía siempre ha sido la locura como esa cosa desgarradora que te hace no soportar una realidad, pero por qué se causa, hay como unos sistemas a veces afectivos que generan estas situaciones y todo esto me interesaba mucho y entender que tanto podía estar vinculada la muerte de mi tío con la locura de mi hermano, quizá esa fue la principal pregunta", compartió la escritora.

Abril Castillo recuerda que fue duro escribir su novela pues muchas cuestiones familiares se movieron, sin embargo, también le dio la oportunidad de entender la historia, cuestionar las versiones de los hechos y eso la hizo querer escribir "porque el proceso de escritura es un proceso de ir entendiendo cosas. Lo mismo que puede pasar al hablar en voz alta", dijo.

Atrévete a autopublicarte

En 2019, Abril Castillo decidió crear un proyecto editorial que le perteneciera sólo a ella, así nació Alacraña. El #MeToo fue un movimiento que cimbró mucho en ella, así que comenzó a pensar en exiliarse y crear su propio país. "Fue como ver el mundo de otra manera, tenía unos socios que amo mucho pero a mí no me gustaba sentir que estaba cargando con más cosas de las que me tocaba, de ser la mamá de los otros o la de los cuidados", mencionó.

Alacraña fue una palabra que inventó su hermano cuando era niño porque no distinguía entre las arañas y alacranes. "Creo que un insecto también es un ser muy vulnerable pero que a la vez se sabe valerse por sí mismo y construir con sus propias manos su hogar, Alacraña ha sido un proyecto en el que poco a poco he ido sacando autopublicaciones, fanzines, tirajes cortos, ediciones muy cuidadas dentro de este juego que hablaba hace rato, pero también me gusta que sea algo que quede muy bonito y muy cuidado por todos lados y darle mucho peso a la imagen, porque me gusta que los libros sean objetos muy bellos", compartió con La Cadera de Eva.

La editorial independiente le permite encontrar a personas que no han publicado antes y llevar un proceso de edición con les autores. A Abril Castillo le fascina hacer libros y Alacraña sirve como un laboratorio en el que puede crear y experimentar libremente.

"Cuando pensamos en publicar o ser una editorial pensamos en una cosa muy grande, un mil ejemplares puede volverse algo muy grande y un gasto importante para personas que somos freelance, esta idea de la autopublicación surge con mi gran gusto por las ferias del libro en general, pero también ferias de fanzines y en estas son como más punks los tirajes no son ni de 50 piezas", dijo emocionada.

Abril Castillo hizo suya la idea de la autopublicación basándose en los fanzines que pueden ser publicaciones de un sólo ejemplar y a partir de eso publicar más. "Más allá de estar esperando a que te publiquen, porque puede ser muy frustrante , una cosa es escribir y otra hacer libros y ese objeto de libro creo que todos podríamos jugar a hacerlo de una u otra manera", concluyó.