Las luces navideñas de la capital mexicana removieron la nostalgia de Paula a principios de diciembre, despertándole el deseo de querer correr a casa, hacer las maletas y tomar el primer vuelo con destino a Ecuador. No hay mucho por hacer; el dinero no es suficiente y sus amistades -provenientes de otros países- ya han salido de México para pasar Navidad con su familia: "Miré a mi alrededor y pensé, me he quedado solita".

La resiliencia pudo más que la nostalgia de volver a su hogar. Durante dos años se preparó mentalmente para conquistar la CDMX, por ello, en cuanto surgió la oportunidad de estudiar su maestría, Paula vendió todo en menos de dos semanas y se echó la mochila al hombro. 

Esta Navidad, Paula la vivirá con aproximadamente 10 personas extranjeras que nunca ha visto en su vida, pero antes de llegar a esta celebración que desafía el mandato romantizado del "deber ser" navideño, Paula quiere llegar a otro punto: Hacer lo que puedo con lo que tengo. 

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Foto: Cuartoscuro

Diciembre es su sexto mes viviendo en la capital; el primer diciembre fuera de Ecuador. La decisión de dejarlo todo atrás, arrastra motivos que la han atravesado, por un lado, comparte en entrevista con La Cadera de Eva, que salió del país por una relación de violencia emocional que le dejó "el corazón hecho pedacitos" y después, por la memoria de su padre, quien murió en diciembre del año pasado. 

"Extraño a mi familia, me da esa nostalgia fuerte porque también este será el primer año de mi duelo. Extraño la cocina de mi mami, ella hace unos pavos tremendos; no sé si aprenderé a hacerlo o tal vez sí, lo haré cuando tenga algo estable y mi hogar, entonces sí, pediré la receta... Atravesé tantas cosas que hoy son mi motor que me empuja a mover todo" (Paula)

Extrañas en navidad

Mientras que hace seis meses Paula armaba sus maletas en Ecuador, a más de 3 mil kilómetros de ella, Luiza Neves también preparaba las suyas en Río de Janeiro, Brasil. 

Juntas llegaron a México con apenas un par de semanas de diferencia. 

Ambos países (Ecuador y Brasil) han repuntado en el flujo migratorio de México; Ecuador representa el cuarto país con mayor movimiento migratorio contabilizando un aproximado de 37 mil 821 personas. En octava posición, Brasil representa el 2% de la migración en México, siendo la última posición de la tabla del Boletín de Estadísticas Migratorias en México de la Organización Internacional para las Migraciones, 2023.

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Foto: Cuartoscuro

Luiza Neves llegó a la CDMX por cuestiones laborales acompañada de su esposo y su perro. El frío decembrino de la capital la ha tomado por sorpresa, por ello, al preguntarle qué es lo que más extraña de Brasil, no escatima en señalar: La playa. 

Barbacoa, baile, playa y familia, es así como las Navidades de Luiza Neves pintaban antes de llegar a la Ciudad de México

"Pensamos en pasarla (la Navidad) viajando para hacer menos triste el hecho de estar nosotros solos", explica en entrevista.

Pedro y Rodrigo, vecinos de Luiza y su esposo, fueron quienes le comentaron de un misterioso grupo de WhatsApp de "huérfanos navideños", la idea le rondó la cabeza y finalmente, aceptaron mover la fecha de su viaje y quedarse en la capital para reunirse con un grupo de personas extrañas

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Foto: Luiza Neves

¿Te quieres unir?, le preguntó una amiga argentina a Paula: "Lo primero que pensé es que no conozco a nadie de ahí, pero también, sé que será algo muy interesante porque expandes tu círculo y aprendes mucho de otras culturas, sé que aprenderé algo de cada persona". 

El grupo se extendió por toda la Ciudad de México y la voz corrió entre personas migrantes; amigas agregaron a otras, otras añadieron a sus roomies, a sus vecinos, parejas y conocidos. El grupo terminó por llenarse de personas que, para estos momentos, están planeando sus mejores platillos navideños para reunirse en la casa de una de las personas participantes, cenar y conocerse. 

Pensar en cómo pasar la Navidad estando sola y lejos de casa te puede llevar al autosabotaje, señala Paula. Cuando diciembre estaba cerca, la situación parecía más abrumadora y atemorizante, una sensación que ella nombra “el pisar del presente”. La cabeza de Paula se hizo un nudo y le produjo sentimientos negativos por varios días, siendo el pensamiento más constante, el preguntarse cuándo tendrá su propia familia, su propio hogar o una pareja que la acompañe en esta temporada: "Me detuve y pensé, no, yo ya estoy acá, a ver, ¿ahora qué hago?, ¿cómo lo voy a aprovechar? No tendré una oportunidad así de nuevo"

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Foto: Cuartoscuro

Esta Navidad también es singular para Luiza Neves, quien comparte en entrevista con La Cadera de Eva que su principal motivación es unirse a otras personas que también pasarán solas esta fechas y que están lejos de su país de origen; personas que no pudieron reunirse con su familia, justo como ella. Desde la perspectiva de Luiza, tejer estas redes de apoyo y que otras personas -no migrantes- las conozcan , abre la posibilidad de comenzar a reconocer otras experiencias de vida en esta Navidad

"Me gusta crear nuevas tradiciones, lo importante es que tengan sentido para ti. Así que, a veces no es posible estar con familia por la distancia o porque simplemente no te parece cómodo por alguna razón, no debería ser problema pasarlo con amigos o incluso sola disfrutando de tu compañía" (Luiza Neves)

Paula y Luiza todavía no se conocen; Paula aún no aprende a hacer el pavo navideño que tanto le gusta y Luiza ha logrado hacer su primer "amigo secreto" -una de sus actividades favoritas que hacía en Brasil-. La Navidad se pinta desde la diversidad este año; no hay más familias al estilo Coca Cola en el imaginario colectivo, pero sí hay millones de personas reivindicando su lugar en el mundo a través de nuevas experiencias; personas que crean escenarios desafiantes a la Navidad alienada, las personas "huérfanas de la Navidad" es sólo un autonombre que queda en el tintero, porque la orfandad navideña no existirá, mientras la colectividad resista.