Elizabeth y Sara Uruchurtu, exigen justicia, verdad y reparación integral a cuatro años de la desaparición forzada de su hermana, Claudia Uruchurtu, la noche del 26 de marzo de 2021 en Nochixtlán, Oaxaca.
A través de un comunicado, la familia Uruchurtu hace un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum, al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, y a Lizbeth Victoria Huerta, autora intelectual de la desaparición como recordatorio que no descansarán hasta encontrar a Claudia.
En el comunicado, la familia Uruchurtu expresó su tristeza e impotencia ante la incapacidad de las autoridades para realizar una investigación con perspectiva de derechos humanos. “Nos han quitado la tranquilidad, pero nuestra fe nos mantiene en pie, para seguir exigiendo su búsqueda, así como justicia, verdad y reparación integral”, se lee en el comunicado.
Así mismo denunciaron la participación de servidores públicos durante la planeación y ejecución de la desaparición de Claudia Uruchurtu, activista defensora de los derechos humanos, orquestada por la entonces alcaldesa municipal de Asunción Nochixtlán, Lizbeth Victoria Huerta.
En 2022, Lizbeth Victoria Huerta fue declarada culpable por la desaparición de la activista, sin embargo, no fue por el delito de desaparición forzada; el jueves 15 de diciembre la jueza que había declarado culpable a Victoria Huerta reclasificó de desaparición forzada por obstrucción en la búsqueda, lo que redujo la penalidad a cuatro años y dos meses de prisión, como documentó La Silla Rota en diciembre del 2024.
El pasado 13 de diciembre de 2024, Elizabeth y Sara Uruchurtu, hermanas de la activista, exhortaron a la presidenta, Claudia Sheinbaum intervenir en el caso después de que Victoria Huerta fuera liberada de prisión preventiva por la Sala de Justicia Indígena y el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca
En el comunicado difundido este 26 de marzo, las familiares de la activista señalaron que la falta de independencia entre los gobiernos estatales y federales propicia las condiciones para que las desapariciones forzadas sean cometidas por parte de las autoridades para callar las voces de las personas activistas.
“Las desapariciones forzadas que se cometen en México, cuentan con la aquiescencia y permisibilidad de las instituciones de procuración y administración de justicia, y de ello, nos hemos dado cuenta por el caso de nuestra hermana y por lo que está pasando no sólo en Oaxaca, sino también en Teuchitlán, Jalisco, en fechas recientes”.
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, al día de hoy hay más de 125 mil personas desaparecidas y no localizadas en el país. En el estado de Oaxaca hay 647 personas desaparecidas, 98 personas no localizadas y 87 personas localizadas sin vida. Estas cifras forman parte de una grave y compleja crisis de desapariciones vinculadas a la violencia, la corrupción y la impunidad en México.
Nochixtlán, cuna de la desaparición de Claudia Uruchurtu Cruz
Claudia Uruchurtu manifestó en múltiples ocasiones sus inquietudes respecto a la corrupción en el municipio de Nochixtlán ante instituciones como el Órgano Interno de Control del Ayuntamiento de Nochixtlán y la Secretaría General de Gobierno de Oaxaca.
Su lucha inició en 2018, al identificar que la calle Ocoñaña de la colonia El Mezquite podría sufrir derrumbes debido a la baja calidad de la infraestructura que ponía a los vecinos en riesgo. Claudia escribió una carta al Consejo Estatal de Protección Civil de Oaxaca en la que solicitaba una revisión de alto riesgo.
El estado de la calle presentaba riesgo para los habitantes de la zona, como lo confirmó el Consejo, por lo que Claudia escribió otra carta al Organismo de la Cuenca Pacífico Sur de la Conagua para manifestar que la calle de Ocoñaña corría el riesgo de inundaciones. La Conagua la remitió al Ayuntamiento de Nochixtlán, que entonces era presidido por Lizbeth Victoria Huerta, la primera mujer presidenta municipal y no priísta en la historia de Asunción de Nochixtlán.
Después de que el ayuntamiento se negara a destinar recursos a la comunidad de El Mezquite bajo el pretexto de que la zona no era considerada de “alto riesgo”, Claudia propuso la creación de un Comité de Contraloría Social. Dicho comité se creó bajo el encargo legal de los hermanos de Victoria Huerta.
Por más de cuatro años Claudia señaló el engaño, el desvío de fondos, falsificación de firmas y la corrupción en el gobierno de la presidenta municipal, quien habría designado cargos públicos a sus familiares y gastado dinero del municipio en compras personales.
A casi cuatro años de la desaparición forzada de la activista y defensora de los derechos humanos Claudia Uruchurtu Cruz en Nochixtlán, Oaxaca, las autoridades continúan sin dar respuesta a la pregunta ¿Dónde está Claudia Uruchurtu?
El 26 de marzo de 2021, Claudia Uruchurtu Cruz, una mujer de entonces 47 años de edad, fue desaparecida en Nochixtlán, región mixteca del estado de Oaxaca, presuntamente por órdenes de la entonces presidenta municipal, Lizbeth Victoria Huerta.
Elizabeth y Sara Uruchurtu, hermanas de Claudia, continúan denunciando la impunidad, corrupción y compañerismo que ha dificultado el acceso a la justicia.
¿Qué es lo que se sabe del caso?
El día de su desaparición Claudia Uruchurtu participaba en una manifestación en la plaza central de Asunción Nochixtlán. Al terminar el evento, Claudia fue forzada por supuestos elementos de seguridad a subir a una camioneta de color rojo, según documentó el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD).
En julio de 2021, Lizbeth Victoria Huerta, junto con tres personas cómplices, dos con las iniciales de J. R. M. M. y J. A. H. M, fueron detenidos y vinculados a proceso en Nochixtlán.
Un año después, el 7 de diciembre de 2022, Lizbeth Victoria Huerta fue declarada culpable por la desaparición de la activista, sin embargo, no fue por el delito de desaparición forzada; el jueves 15 de diciembre la jueza que había declarado culpable a Victoria Huerta reclasificó de desaparición forzada por obstrucción en la búsqueda, lo que redujo la penalidad a 4 años y 2 meses de prisión, como documentó La Silla Rota en diciembre del 2024.
El pasado 13 de diciembre de 2024, Elizabeth y Sara Uruchurtu, hermanas de la activista, exhortaron a la presidenta, Claudia Sheinbaum intervenir en el caso después de que Victoria Huerta fuera liberada de prisión preventiva por la Sala de Justicia Indígena y el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca, quienes modificaron el delito de desaparición forzada por obstrucción de la justicia en 2023 y redujeron la sentencia, una que era completamente pobre en comparación a la de los de cuarenta y sesenta años que se le dieron a tres y una personas cómplices en el caso, respectivamente.
“Nuestra voz en este comunicado es de enojo e impotencia, porque sabemos que tenemos la razón… también de dolor, porque queríamos un cambio en nuestro Estado…pero a pesar de ello queremos decirle al Gobierno del Estado, a la Presidenta del Tribunal, a la Magistrada y Magistrados, inclusive a la Presidenta de la República, que esto no nos va a detener en nuestra exigencia de la verdad, justicia y reparación”, se lee en el comunicado firmado por las hermanas con fecha del 13 de diciembre.
A pesar de que la vinculación a proceso por el delito de desaparición de Lizbeth Victoria Huerta fue el primer caso en Oaxaca en que la autoridad municipal era juzgada, su liberación y la reclasificación del delito fue una muestra clara de impunidad y de el duro camino que atraviesan los familiares de las personas desaparecidas por el acceso a la justicia.