"Y retiemblen sus centros la tierra al sororo rugir del amor", "Canción sin miedo" se ha vuelto un himno para la lucha de las mujeres mexicanas, de una sensible manera, Vivir Quintana logró retratar el grito de justicia que exigen las mujeres que han sido vícitimas de violencia machista y sus familias. "Sola Ya No Más" de Sara Curruchich también nos recuerda que se puede sanar a través del amor de las mujeres que nos cuidan y usar la música como una herramienta de protesta.

Las cantautoras Sara Curruchich y Vivir Quintana se despiden del proyecto en conjunto "Solas Ya No Más" con el que lograron hablar acerca de la violencia contra las mujeres en América Latina. El pasado 25 de noviembre presentaron la sesión en vivo en la que cantaron "Sola Ya No Más" y "Canción sin Miedo", en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Con esta sesión en vivo cierran el proyecto que comenzaron en conjunto en 2022, gracias al cual recorrieron diferentes partes de México y Guatemala. También tuvieron encuentros con organizaciones de mujeres y activistas de los derechos humanos.

"'Solas Ya No Más' nace del anhelo de poder compartir entre nosotras dos nuestra música con otras compañeras, con otras mujeres, no sólo de México o Guatemala, que es nuestro contexto más cercano, sino con toda la gente. Surge del cómo podemos acompañarnos a través de la música en medio de tantas dolencias que también estamos viviendo o momentos de crisis política, sabemos que muchas compañeras están poniendo el cuerpo, en la lucha por nuestros derechos, por la democracia", compartió Sara Curruchich en entrevista con La Cadera de Eva.

La cantautora guatemalteca mencionó que este proyecto ha significado una posibilidad de sanar muchas heridas. "Sanamos cuando estamos convergiendo, cuando nos encontramos. Sanamos cuando hacemos música, cuando nos reímos y esto ha sido 'Solas Ya No Más' para mí", dijo.

"Estar en este proyecto 'Solas Ya No Más' ha sido muy bonito porque he logrado conocer más a Sara y el mundo que la envuelve, converge mucho con las cosas en las que creo y que quiero seguir aprendiendo y sobre todo compartiendo porque es importante que como mujeres músicas sepamos que la colaboración es uno de los medios por el cual podemos ser más fuertes y pueden ser más fuertes nuestros mensajes", enfatizó Vivir Quintana.

La cantante mexicana reconoció que este proyecto en compañía de Sara Curruchich la ayudó a reflexionar y estar más interesada no sólo en su contexto, sino también en el de sus compañeras. Quintana manó un mensaje a sus compañeras: "más que un proyecto, queremos decirles que las escuchamos y que nos reflejamos mucho en todas las luchas que existen, pero, sobre todo en aquellas en las que buscan que estemos más unidas, en las que las mujeres tengamos más derechos y más oportunidades de visibilidad". 

¿Cómo surgieron 'Sola Ya No Más' y 'Canción sin miedo'?

"Calladas nunca más, nunca fue tu culpa. ¡Jamás lo será, jamás!", canta Sara Curruchich. Esta canción surgió de una historia de una niña sobreviviente de violencia sexual, en la cual se denuncia los discursos revictimizantes tanto de la sociedad como de las autoridades, que lejos de cuidarnos nos humillan y nos hacen sentir culpables. 

"Sola Ya No Más" también muestra que el proceso de sanar es largo y complicado después de vivir violencia. Además se vuelve más complicado cuando buscas denunciar porque las autoridades te revictimizan. "Una parte de la canción dice 'el monstruo se ha ido ya, incluso de mis sueños lo he echado ya', es como del sentir de una sobreviviente sexual, tomar la fuerza y decir 'ya no te permito estar más acá, también por mi propia sanación', pero llegar a ese punto es un periodo largo que tiene que que ser acompañado con mucho amor, dulzura y ternura", enfatiza la cantante guatemalteca.

"Surge de la necesidad de hacerle saber a quién ha sido sobreviviente de violencia sexual que no fue su culpa y que tiene todo el derecho de que su cuerpo, sus pensamientos, sus sueños ya no estén invadidos por su agresor", mencionó Sara Curruchich.

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"'Canción sin miedo' nació en 2020 en medio de un contexto que no ha cambiado con 11 feminicidios diarios en el país", compartió Vivir Quintana. Esta canción surgió como una protesta en contra de la indiferencia de la sociedad y las autoridades mexicanas a la violencia contra las mujeres, que en ese momento iba en aumento debido a las medidas para combatir el virus de COVID-19.

La primera vez que Vivir Quintana y Mon Laferte la cantaron fue frente a Palacio Nacional  después de que se le exigiera al presidente Andrés Manuel López Obrador posicionarse frente a los feminicidios en México, sin embargo, su respuestas fueron indolentes.

"Surge por la necesidad de querer expresar por medio del arte esta lucha, porque es una canción de lucha que busca la justicia para muchas víctimas que han sido lamentablemente asesinadas. Pero también es una canción de amor porque hace honor a todas las mujeres que luchan que son bastantes en todas las áreas, en todas las industrias, en todos lados y desde todos los puntos", recalcó Vivir Quintana.

Para Vivir Quintana la unión entre "Canción sin miedo" y "Sola Ya No Más" en la reciente sesión hace una gran sinergia porque "buscamos lo mismo que es por medio del arte comunicarnos con nuestras compañeras y decirles que no están solas, que habemos muchas mujeres trabajando en todos lados para que los mensajes sean más grandes y más amplificados y aquí vamos a estar cantando", dijo.

"Yo desde lo personal siento que lo mejor que sé hacer es hacer canciones y poner al servicio de la gente y de las compañeras lo que una mejor sabe hacer es el camino para buscar que esta violencia se erradique", concluyó.

¿Por qué es importante hablar de la violencia contra las mujeres desde la música?

De enero a octubre de este año, en México se han registrado 694 feminicidios, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Estado de México, Nuevo León y Ciudad de México son los estados del país que registran más casos. 

Vivir Quintana señala que se tiene que hablar acerca de la violencia contra las mujeres desde todas la áreas, pues lo que no se nombra no existe y si se cree que no existe, también se cree que no hay nada que solucionar.

"Cuando hablamos por medio de la música personalmente creo que es una herramienta de resistencia y de tierna revolución que además las mujeres lo hacemos así y no quiere decir que no somos fuertes, ni que nos veamos débiles, al contrario somos más fuertes cuando nos creemos y nos aceptamos vulnerables, pero también nos aceptamos como personas sujetas de derecho y personas resistentes", explicó Vivir Quintana.

Sara Curruchich menciona que muchas veces estos ejercicio también ayudan a sanar a las mujeres que ya no están. "Hay heridas comunitarias, históricas, muchas heridas con las mujeres de nuestros pueblos y territorios que también pueden ir sanando aunque ya no estén vivas físicamente. Es una forma de dignificación a través del arte", mencionó.

También explicó que cuando el arte es contestatario ha logrado impactar en las conciencias de muchas personas a lo largo de la historia en América Latina, por eso ha sido perseguido por gobiernos. "Pero lo vamos a seguir haciendo porque siguen atravesándonos estas violencias y dolores y ojalá que pronto tengamos que dejar de hacerlo porque significaría que hay un cambio", enfatizó.

"Todo lo que vamos haciendo todas las personas desde nuestro contexto es un aporte muy significativo para un cambio o una transformación de vida digna que nos merecemos", concluyó Sara Curruchich.