Diciembre se fue entre cenas, regalos y brindis largos. Pero enero ya está aquí y con él llega la famosa cuesta de enero. Ese momento en el que los gastos y las deudas de las compras decembrinas se juntan con los pagos rutinarios—predial, colegiaturas, servicios— y el aumento de precios por la inflación.
Si sientes que tu cartera está sobreviviendo como puede, no estás sola. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, el 45.3% de las mujeres siente ansiedad por su situación económica y el 32.5%reconoce que no le alcanza para cubrir sus gastos mensuales. La buena noticia es que enero también puede ser un punto de ajuste y no solo de estrés.
¿Por qué la cuesta de enero pega más fuerte en las mujeres?
En entrevista para La Cadera de Eva, Nitzia Vázquez Carrillo, profesora de tiempo completo en la Facultad de Economía de la UNAM, explica que para muchas mujeres la cuesta de enero es más empinada por desigualdades que vienen de fondo: brechas salariales, menor acceso a servicios financieros y la carga del trabajo de cuidados.
“La cuesta de enero suele ser un poco más inclinada para las mujeres”, señala Nitzia.
A esto se suma que muchas absorbemos gastos de diciembre para cumplir con expectativas familiares. La experta advierte que este sacrificio no debe romantizarse y que es necesario empezar a poner límites y prioridades.
Plan práctico para atravesar la cuesta de enero
Para que el ajuste no se alargue hasta mitad de año, Nitzia comparte algunas claves sencillas para reorganizar tus finanzas sin fórmulas imposibles.
1. Ten claro cuánto entra y cuánto sale
No necesitas una hoja de Excel perfecta. Lo importante es identificar cuánto ganas y cuáles son tus gastos básicos: vivienda, comida y transporte. Según datos nacionales, solo el 32.8% de la población lleva un registro real de sus gastos. Tener esta claridad ya es un primer paso.
2. Prioriza lo indispensable
Cuando el dinero escasea, no todo puede ir primero. La recomendación es enfocarse en lo esencial: alimentos, vivienda, servicios básicos, escuela o uniformes, y dejar para después los gastos prescindibles.
3. Revisa y ordena tus deudas
Si tienes tarjetas de crédito, lo ideal es priorizar las que cobran intereses más altos. Nitzia explica que los meses sin intereses pueden ser útiles para dividir gastos fuertes de diciembre, siempre que no se conviertan en una carga futura.
4. Cuidado con los “préstamos exprés”
Las ofertas en redes sociales que prometen dinero inmediato solo con tu INE suelen ser fraudes. Si necesitas financiamiento, busca instituciones reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) o la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y evita endeudarte en esquemas informales.
5. Detecta fugas pequeñas de dinero
Suscripciones que no usas, aplicaciones olvidadas o servicios duplicados pueden parecer mínimos, pero suman. Para enero de 2026 se estima una inflación mensual de 0.49%, así que cada peso cuenta.
Consejo extra: planear con intención
Pensando en el próximo diciembre, Nitzia propone algo simple pero efectivo: intercambios o rifas familiares. En lugar de comprar varios regalos, una sola dinámica reduce gastos sin eliminar la convivencia.
Además, la economista subraya que no todo depende de decisiones individuales. Se necesitan políticas públicas con enfoque de género, más allá de productos financieros “rosas”, que consideren realidades como la informalidad laboral, donde se concentra cerca del 30% de las mujeres.
La cuesta de enero no tiene que vivirse como un castigo. Puede ser el momento para ordenar, ajustar y empezar el año con mayor claridad financiera. A veces no se trata de hacer más, sino de entender mejor en qué estamos y hacia dónde queremos ir.

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