La ciudad de Mineápolis está en protestas tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos.
Pretti fue asesinado el 24 de enero por agentes de la Patrulla Fronteriza e ICE durante una manifestación contra las políticas migratorias. Según un reporte de The Global Statistics de julio de 2025, ICE tenía detenidas a 56 mil 945 personas, el nivel más alto desde 2019. Más del 71% no tenía condenas criminales y más del 80% fue clasificado como de bajo riesgo.
En el área de Minneapolis, los operativos ya están afectando a familias y al sistema de salud. En Columbia Heights, un suburbio cercano, Liam, un niño de cinco años fue detenido la semana junto a su papá cuando regresaban de la guardería. Y en Minneapolis, médicos han alertado que muchas personas (incluidas mujeres embarazadas) están dejando de ir al hospital por miedo a encontrarse con agentes de ICE.
¿Quién era Alex Pretti y qué hacía en la manifestación?
Alex Pretti era ciudadano estadounidense, exalumno de la Universidad de Minnesota, y obtuvo su licencia de enfermería en 2021. Su colega Dimitri Drekonja lo describió para The Guardian como un profesional con una “actitud excepcional” que brindaba apoyo a veteranos en estado crítico.
Su padre, Michael Pretti, declaró a la agencia AP que su hijo participaba en la protesta porque “le importaba profundamente la gente y estaba muy molesto con lo que estaba sucediendo con el ICE”. Por su parte, la vecina Jeanne Wiener aseguró a The New York Times que Pretti no era una persona violenta y solía ser cortés con quienes lo rodeaban.
¿Qué sucedió durante el operativo?
Existen versiones contradictorias sobre los hechos. El comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, afirmó que Pretti se acercó a los agentes armado con una pistola de nueve milímetros con la intención de “causar el máximo daño posible y masacrar a las fuerzas del orden”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respaldó esta postura e indicó que los agentes realizaron “disparos defensivos” luego de que el hombre se negara a ser desarmado.
Sin embargo, esta versión ha sido cuestionada. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó la narrativa federal de “absurda”. De acuerdo con reportes de la BBC, videos del lugar y testimonios de testigos sugieren que Pretti únicamente sostenía su teléfono celular para grabar el operativo.
Además, el jefe de policía de Mineápolis, Brian O’Hara, señaló que, aunque Pretti tenía permiso para portar armas, no contaba con antecedentes penales, más allá de multas de estacionamiento. Un video analizado por autoridades locales muestra presuntamente a los agentes golpeando a Pretti de forma reiterada antes de dispararle.
¿Qué han dicho las autoridades federales?
El presidente Donald Trump se pronunció sobre el caso en una entrevista con The Wall Street Journal, donde aseguró que se lleva a cabo una investigación exhaustiva. No obstante, defendió la actuación inicial al afirmar que Pretti portaba un “arma peligrosa e impredecible” con dos cargadores llenos, y consideró preocupante que alguien acuda armado a una protesta.
A pesar de la polémica, Trump calificó el trabajo del ICE como “fenomenal” y señaló que la agencia podría retirarse de la ciudad “en algún momento”, sin precisar fechas.
¿Por qué la Patrulla Fronteriza opera en Mineápolis?
La presencia de estas fuerzas, lejos de la frontera internacional, ha generado cuestionamientos. Según la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la ley permite a la Patrulla Fronteriza actuar dentro de una “distancia razonable” de hasta 160 kilómetros de cualquier frontera externa, lo que incluye aeropuertos internacionales como el de Mineápolis.
Tricia McLaughlin, vocera del DHS, afirmó que esta facultad permite hacer cumplir las leyes de inmigración en cualquier punto del país. No obstante, organizaciones como el Consejo Estadounidense para la Inmigración denuncian que los agentes rara vez enfrentan consecuencias por mala conducta, incluso cuando esta deriva en muertes.
El impacto humano
La muerte de Pretti es el segundo tiroteo fatal cometido por agentes federales en Mineápolis en lo que va del mes, tras el caso de Renee Good, una mujer que fue asesinada por un agente de ICE el pasado 7 de enero.
Este clima de tensión, agravado por la denominada Operación Metro Surge, ha provocado que el sistema de salud esté “bajo asedio”, de acuerdo con Roli Dwivedi, expresidente de la Academia de Médicos Familiares de Minnesota. Dwivedi reportó que pacientes con enfermedades graves y mujeres embarazadas están dejando de acudir a consultas por miedo a encontrarse con agentes del ICE en hospitales.
La ACLU ha documentado 372 muertes a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza desde 2010, de las cuales 49 corresponden a ciudadanos estadounidenses o residentes legales. El caso de Alex Pretti se suma a estas cifras en medio de una creciente crisis de confianza hacia las agencias federales estadounidenses bajo la política migratoria del presidente Donald Trump.

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