La brecha de género en la industria musical en México también es consecuencia de un problema sistemático que tiene un devenir histórico y normalizado a partir de una cultura patriarcal y machista. Esta problemática la encontramos en otros países:

  • Argentina se luchó por la Ley Nº 2.539 de cupo femenino y acceso a artistas mujeres a eventos musicales con el objetivo de garantizar un cupo del 30% a mujeres en eventos con un mínimo de tres artistas o bandas en los escenarios musicales.    

  • En Chile se presentó una propuesta legislativa para modificar la Ley Nº 19.928 sobre fomento de la música chilena, para añadir la expresión “telonera” en el artículo 17 y establecer una cuota mínima de artistas femeninas en las carteleras. Se aspira fijar un porcentaje de 30% de presencia femenina cuando se programen 10 artistas.

  • En Uruguay está el proyecto de Ley de cupo en eventos musicales con el objetivo de regular el acceso de artistas mujeres y disidencias en festivales musicales patrocinados por el Estado.

Karina Cabrera, creadora de Sonoridad MX, en su estudio “¿Y dónde están las músicas? Estudio de Brecha de Género en Festivales Mexicanos” registró que del año 2022 al 2023, sólo 25 de cada 100 actos anunciados en festivales importantes tuvieron mujeres al frente.

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En nuestro país no existe una regulación que garantice la paridad de género en festivales masivos musicales; esta inexistencia ha permitido que en la industria musical y de espectáculos se refuerce un panorama de desigualdad y violencia de género que desembocan en formas de exclusión en los escenarios musicales públicos y privados.

La poca representación de mujeres y disidencias sexogénericas en los escenarios masivos musicales privados y públicos ha sido asociada a una supuesta inexistencia de su participación, falta de talento y poca capacidad como artistas, ¿pero en realidad no existen mujeres y disidencias o sólo no cuentan con los privilegios para acceder a la participación y trabajo cultural sin discriminación?

¿Qué podemos hacer?

Colectiva Fortissimas, el día 13 de diciembre de 2023, inició con la petición de firmas en change.org, dando el primer paso de la estrategia mediática y legal para convocar a músicas, musiques, trabajadoras y trabajadores de la industria musical y de espectáculos, así como a profesionales de la comunicación a impulsar una iniciativa de ley que tiene como objetivo la paridad de género en los escenarios, festivales y eventos musicales públicos y privados en México, garantizar espacios seguros para las trabajadoras, trabajadores, artistas, espectadoras y espectadores, así como garantizar la seguridad y protección de todas las personas en los recintos y festivales.

Esta iniciativa es un llamado al gobierno a ejercer su deber constitucional e internacional de garantizar el debido ejercicio del derecho humano a la cultura. El derecho humano a la cultura no sólo implica el acceso y distrute a los bienes y servicios culturales, sino también comprende el acceso a la participación y trabajo cultural sin discriminación alguna; implica la libertad de crear y tener acceso a espacios en los que se pueda difundir y distribuir las expresiones culturales.

Nos encontramos ante un panorama de desigualdad en la industria musical y de espectáculos, reforzándose e intensificándose desigualdades socioeconómicas y culturales, pues no puede ignorarse que las personas con acceso a recursos económicos y otros privilegios socioculturales son quienes tienen mayor accesibilidad a la expresión cultural en escenarios masivos importantes.

Un paso más para romper la desigualdad de género en la industria musical

Uno de los retos es vincular a las empresas privadas a esta iniciativa, sin embargo, aunque las empresas de espectáculos tienen libertad de elección por su actividad económica, lo cierto es que, esta libertad no es absoluta porque su razón de negocio deriva de la difusión musical1, que implica la difusión de un derecho humano, por lo que, en todo momento el gobierno mexicano conserva su deber constitucional e internacional de implementar medidas legislativas y políticas públicas para prevenir y erradicar que el debido ejercicio de derechos humanos quede al arbitrio de particulares.

Se debe de asegurar que los festivales y eventos masivos musicales sean espacios que fomenten de forma igualitaria la expresión cultural entre los grupos sociales y que las situaciones socioeconómicas, culturales, de género e identidad no impliquen una desventaja que restrinja la oportunidad a mujeres y disidencias de ejercer su derecho humano a la cultura, a la participación y trabajo cultural. 

Para romper la desigualdad y las violencias que existen en la industria musical es fundamental tener acceso a los escenarios masivos para fomentar una verdadera representación artística de las mujeres músicas y disidencias, lo que consecuentemente reconocerá y velará por la protección de su derecho a la participación y trabajo cultural; así como generar espacios seguros y de cuidado para todas las personas involucradas.

¡La expresión cultural es resistencia. Alzar la voz para reescribir el sistema!

1) México, el 05 de junio de 2006, al ratificar el Convenio Sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, adoptada en la Ciudad de París, el 20 de octubre de 2005, en el marco de la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), estableció su compromiso internacional de adoptar medidas y una política de cultura eficiente en la que se verifique que los agentes del sector privado no obstaculicen el ejercicio del derecho humano a la cultura, en especial, en sus vertientes de acceso a la participación y trabajo cultural, garantizando las posibilidades de acceso a empresas de espectáculos privadas en condiciones de igualdad, accesibilidad y suficiencia, con la finalidad de respetar la difusión de la diversidad cultural.