En México, habita un aproximado de 5 millones de personas que se identificaron como parte de la comunidad LGBTTIQ+, según la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. En otras estadísticas, el 11% de la población posee una identidad sexo genérica diversa, y de este total, el 3% son personas lésbicas; un sector poblacional que vive un doble rezago, primero, por ser mujeres y segundo, por su homosexualidad

Esto último lo refiere el último informe de Letra S, que ha documentado que en los últimos 5 años, en México se han asesinado a 453 personas de la comunidad en razón de odio / discriminación. Las mujeres trans y lesbianas son los sectores que comparten mayores similitudes. 

Ambos grupos se caracterizan porque viven homicidios realizados -mayoritariamente- por dos hombres o más; por lo regular, las mujeres lesbianas y trans son atacadas, agredidas, abusadas y asesinadas. Asimismo, existe una tendencia a exponer sus cuerpos en espacios públicos, siendo esto, una señal de extrema violencia contra los cuerpos feminizados

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"La lesbofobia implica una especificidad concreta porque las lesbianas sufren –al menos– una doble discriminación, opresión y subordinación: por ser mujeres y por ser lesbianas. La lesbofobia es estructural al sistema y orden sexual dominante de nuestra sociedad" (Ángela Alfarache, etnóloga feminista de la Universidad Nacional Autónoma de México)

Esto último muestra una diferenciación importante y la urgencia de la interseccionalidad para comprender los crímenes de odio contra la comunidad LGBTTTIQ+; los hombres homosexuales son asesinados en sus hogares y las mujeres trans / lesbianas, con arma de fuego y expuestas. 

En este escenario, se ha creado el Primer Informe Socio - Espacial de Agresiones a Mujeres Lesbianas en México, creado por la activista geofeminista Vanessa Quintana y estos fueron los principales hallazgos:

Lesbianas: una invisibilización institucional

Una de las necesidades principales del informe es visibilizar las agresiones que atraviesan a las mujeres mexicanas y lesbianas. Pues de acuerdo con la autora, mayoritariamente las agresiones contra la comunidad LGBTTTIQ+ son contabilizadas y reconocidas en su totalidad (es decir a toda la comunidad), esto sin tomar a consideración otros factores incidentales prioritarios como el género

Según documenta, urge un trabajo conjunto para crear políticas públicas para garantizar el libre movimiento del espacio de las mujeres lesbianas en los entornos públicos. El informe es un llamado a dejar de ceder espacios, evitar el silencio y reafirmar su lugar en el mundo político, público, cultural, laboral y social. 

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Percepciones del espacio público: miedo e inseguridad

Dentro de los hallazgos, Vanessa Quintana expone que las mujeres lesbianas sienten una profunda violencia simbólica en sus espacios y recorridos que habitan. Esta percepción las condiciona y limita de manera permanente para vivir en libertad, amar y desarrollarse. 

"La estigmatización de lo lésbico se concreta en la lesbofobia entendida como el mecanismo político de opresión, dominación y subordinación de las lesbianas en nuestra sociedad [...] la lesbofobia conlleva la expulsión, separación de las lesbianas de determinados espacios sociales y culturales" (Ángela Alfarache)

En el informe se cuenta la historia de Mariana, una mujer de 38 años que reside en Mérida Yucatán, en su experiencia, comparte para el estudio cómo a lo largo de su vida ha tenido qué aprender los lugares a los que puede o no asistir, cómo comportarse en ciertos espacios y en cuáles le resulta imposible siquiera pararse. Su único mecanismo de defensa fue mapear entornos seguros en su ciudad, dejando así por hecho que la lesbofobia es sistémica, geográfica y cultural. 

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Las principales violencias a mujeres lesbianas en México

De acuerdo con el informe, 7 de cada 10 mujeres ha vivido violencia verbal; 3 de cada 10 simbólica; 2 de cada 10 física y 1 de cada 10 sexual

¿Las mujeres lesbianas denuncian en México? Estas fueron las respuestas:

  • No
  • He pensado que no son graves
  • No sé adónde acercarme
  • Pensé que me lo merecía

En el 70% de los casos esta violencia se vive en el espacio público, posteriormente en lo privado, lo académico y en lo laboral, siendo las entidades con mayor incidencia a la violencia verbal el Estado de México, Nuevo León, Sinaloa y la Ciudad de México.

La lucha por el reconocimiento de las mujeres lesbianas y la urgencia de la interseccionalidad en razón de género continúa siendo una conversación pendiente para el Estado, sin embargo, Vanessa Quintana también señala que esta clase de información representa la rebeldía de querer tomar los espacios y no estar dispuestas a continuar temiendo. 

“No siempre hablaremos del miedo, la construcciones de espacialidades lésbicas también se producen desde el amor, el acompañamiento, el deseo, y desde la apuesta política de la toma de espacios que ya no estamos dispuestas a ceder” (Vanessa Quintana)

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Esto último, queda señalado en el apartado final del informe, donde se recopiló a nivel nacional múltiples historias de mujeres lesbianas, la violencia que las atraviesa y también, el poder que tuvieron sus redes de apoyo para levantarse y resistir. En promedio, las mujeres refirieron que su mamá, amigas, su terapeuta e involucrarse con las redes de lesbofeministas de su entidad, se convirtieron en sus armas combativas para continuar ocupando espacios, enfrentar a sus agresores y sanar.