En Estados Unidos el movimiento en contra de la salud reproductiva y de la autonomía economía corporal ha imperado desde hace décadas, tanto por republicanos como demócratas. Esta situación se vio agravada desde la derogación de Roe vs Wade en 2022 , lo que permitió que cada entidad de Estados Unidos tuviera la jurisdicción de permitir o prohibir el aborto.
Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos por segunda ocasión, el panorama es cada vez más desolador, y es que a partir de este 1 de abril nueve filiales de Planned Parenthood, la organización más grande en servicios de reproducción sexual, y la número uno en realizar abortos, dejarán de recibir financiamiento del programa federal Titulo X.
“No se trata solamente de aborto, se trata de anticonceptivos, de fecundación in vitro, del matrimonio legalitario. Todo (la decisión del gobierno de Trump) va de la mano del racismo y de una cultura de supremacía blanca en Estados Unidos”, explica en entrevista con La Cadera de Eva, Alejandra Soto, directora de comunicaciones de Planned Parenthood.
La retención del financiamiento se da en el contexto de las nuevas medidas de diversidad implementadas por el presidente Donald Trump, que prohíben que se hable de diversidad, equidad e inclusión. A pesar de que más de tres cuartos de las filiales de Planned Parenthood participan en el programa Título X, la organización espera que más filiales sean informadas de esta retención de financiamiento.
¿Qué es el Título X y cómo afecta a Planned Parenthood?

Titulo X es el único programa federal de Estados Unidos dedicado a brindar servicios de salud reproductiva, anticonceptivos y pruebas de cáncer y ofrece cobertura para planificación familiar excluyendo el aborto. Desde su promulgación en 1970, Título X se ha encargado de atender las necesidades de las personas con mayor vulnerabilidad en el país, y costear los servicios que no pueden costear.
Para ser beneficiario del programa se debe vivir en grandes condiciones de marginalidad y pobreza, por debajo del Umbral de Pobreza Federal (FPL, por sus siglas en inglés), que representa ingresos de alrededor treinta mil dólares al año, es decir, poco más de 600 mil pesos para familias de cuatro personas, de acuerdo con el informe MEMO: Los pacientes de Planned Parenthood dependen del programa de planificación familiar del Título X para su atención médica .
Alejandra Soto explica que retener el financiamiento del Título X es una forma de negar el acceso a los servicios de salud a las comunidades más vulnerables, especialmente a las comunidades no blancas, que representan el 65% del total de personas atendidas en Planned Parenthood, de ellos el 29% pertenece a la comunidad latina e hispana.
Durante la primera administración de Donald Trump la implementación de la Ley Mordaza prohibió que se solicitara información y servicios en relación al aborto a las personas que lo solicitaran, lo que obligó a casi 900 centros del Título X, y 400 facultades de Planned Parenthood, a no proveer el servicio. Esto afectó especialmente a las comunidades de bajos ingresos no blancas y a personas de la comunidad LGBTQ+.
Ataques de la administración de Trump contra Planned Parenthood
“Son ataques a la salud sexual y reproductiva y con Plan Parenthood específicamente como el blanco como el objetivo se dan porque somos la organización que que realiza la mayoría de de los abortos y de los cuidados de salud reproductiva en el país”
A pesar de que el aborto es un tema controversial en Estados Unidos, encuestas señalan que al menos 77% de las personas votantes, del total el 63% indica ser partidario de Trump, se oponen a que la actual administración retire fondos a los centros de salud de Planned Parenthood destinados a métodos anticonceptivos.
“La mayoría de los estadounidenses apoyan el aborto seguro y legal. Trump no va a impulsar una prohibición nacional del aborto porque no puede. Entonces, ¿cómo sí atacar a Planned Parenthood?”, reflexiona Soto.
El primer ataque de la administración de Trump en contra de Planned Parenthood es retirar el financiamiento del Título para personas en condiciones de vulnerabilidad.
Esta semana el gobierno Trump a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos avisó a nueve filiales de Plan Parenthood que dejarían de recibir financiación a través Título X en los estados de Arkansas, Idaho, Indiana, Kentucky, Ohio, Minnesota, New Hampshire, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Texas, Utah, Virginia y Connecticut, lo que representa un recorte de aproximadamente 21 millones de dólares, explica Soto.
El 50% de los pacientes de Plan Parenthood utilizan el Título X, lo que significa que uno de cada dos pacientes de la organización no tendría acceso a la planificación familiar, a los servicios de salud sexual y reproductiva.
Las personas latinas en Estados Unidos serán una de las comunidades con más afectaciones, ya que presentan una de las tasas más altas en enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea.
En cuanto a las mujeres, el 30% de las pacientes de Planned Parenthood son latinas jóvenes; 37% tiene entre 18 y 24 años y 24% entre 25 y 29.
“Se están evaluando las consecuencias. Hay filiales que están analizando su bienestar financiero, para determinar por cuánto tiempo más pueden ofrecerle servicio a pacientes que normalmente utilizarían Título 10 y que ya no van a poder utilizarlo”
Sin embargo, independientemente del poder socioeconómico y ética estos ataques representan un devenir en el acceso a la salud, que ya enfrenta fallas estructurales desde hace décadas en Estados Unidos y afecta a todas la personas, concluye Alejandra Soto.