“¿Y por qué pelean si las mujeres ya trabajan y algunas tienen buenos salarios?, ¿por qué sigue habiendo tanto alboroto?”, son algunos de los comentarios que Tania Pimentel, directora y fundadora de Women Index, lee con frecuencia en sus redes. Es verdad, actualmente escuchamos discursos sobre la paridad y sabemos que hay mayor cantidad de mujeres económicamente activas, sin embargo, ¿esto es suficiente o es apenas el inicio de una revolución?

Aunque resulte difícil de creer, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos (ENIGH) 2022 dio a conocer que, trimestralmente un hombre gana 10 mil pesos más que una mujer por exactamente la misma cantidad de horas trabajadas, ¿influye su escolaridad? Según la ENIGH esta brecha salarial es mayoritariamente indistinta y sólo se recrudece cuando la mujer cuenta con un posgrado.

El debate de la brecha salarial sigue vigente, tanto así que en 2022 se acrecentó con respecto a años anteriores, los factores son múltiples y sistémicos, sin embargo, aún con estructuras desfavorecedoras, las mujeres resisten al interior de las empresas, otras no quitan el dedo del renglón de la agenda feminista y también, desde el espectro social, las mujeres mexicanas deciden emprender en busca de su independencia y emancipación. 

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Para entender todas las dimensiones de lo que sucede con la brecha salarial en nuestro país, La Cadera de Eva conversó con Tania Pimentel, quien invita a todas las lectoras a no desistir y a saber que allá afuera hay mujeres, colectivas e instituciones que luchan por un mejor futuro.

Un primer acercamiento: La agenda feminista va primero

Somos parte de un sistema patriarcal y, por esto mismo, la agenda feminista nunca debe descansar, porque cuando eso sucede, inmediatamente las cosas comienzan una marcha hacia atrás, explica Tania Pimentel. Un ejemplo de esto lo encontramos en la penalización del aborto en Estados Unidos y es que, por más difícil que resulte entenderlo, cuando las mujeres no ocupan espacios laborales y de poder, no podemos avanzar, ¿te imaginas lo importante que es cerrar esta brecha?

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Sólo el trabajo de las mujeres y la agenda feminista puede producir cambios tan poderosos en la vida social, económica, laboral y cultural; por ello, no hay manera en que las mujeres desistan de exigir mejores salarios, de hablarlo y señalarlo; tenemos que exigirlo tanto que debe llegar un momento en que se vuelva costumbre y resulte irrisorio para la sociedad que las mujeres no reciban el mismo reconocimiento monetario

Esto último, Tania Pimentel lo señala diciendo que ese es nuestro ideal: Llegar a un momento donde parezca irreal la brecha salarial, así como actualmente nos parece irreal que las mujeres no podían votar o estudiar. 

“Hay que continuar siendo guardianas y no ir para atrás, desde lo privado, las colectivas, los movimientos sociales, las periodistas, no tenemos que quitar el dedo del renglón.”

Más jornadas de trabajo: hablemos del rol de género

¿Qué sucede cuando una mujer pide empleo?, lo que hacen muchas empresas es cuestionarle sobre su planeación familiar, si tiene a su cuidado infancias o qué labores desempeña en su hogar. Esta práctica es común en las compañías para determinar si una mujer puede o no ocupar el salario, explica la fundadora de Women Index

Remitiéndonos a los números de la ENIGH, las mujeres que tienen en promedio 4 hijos perciben los salarios más bajos, mientras que las mujeres con un hijo o sin hijos perciben mejores oportunidades laborales

Conciliar el trabajo con las labores de cuidado no es tarea sencilla y lo más interesante es que muchas mujeres también reciben tareas extras al interior de sus trabajos, es decir, cuidan en sus hogares y también en las oficinas. Esto último Tania Pimentel lo relaciona de manera directa con el rol de género, pues con frecuencia las mujeres son encargadas de preparar café, llevar alimentos a la oficina, proveer en el comedor común, tomar notas incluso, comprar regalos para la esposa de su empleador, por supuesto, todas estas tareas no se ven reflejadas en su salario

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Lo más preocupante, señala la fundadora de Women Index, es que el mismo rol de género que ata a la mujer a valores como la afabilidad y la pasividad no les permite demandar mejores salarios, por el contrario, cuando una mujer exige a sus superiores un aumento, normalmente son penalizadas y se convierten personas incómodas, exigentes y egoístas, valores irreconciliables con la idea de la feminidad.

Con esto hay que hacer una distinción importante en la que Tania Pimentel hace hincapié: nada de esto es culpa de las mujeres. No es su culpa el no demandar mejores salarios, esto se trata de toda una estructura patriarcal que sólo podrá comenzar a mover la aguja a través del trabajo conjunto entre empresas, el sector privado y el Estado, porque esto no se trata de un gasto, se trata de una inversión que bien podría reflejar un aumento en el PIB.

Sobre esto último, ¿sabías que la paridad de género y la igualdad salarial en la industria agroalimentaria podría terminar con el hambre del mundo? Esto sólo como un primer acercamiento para entender por qué hablar de igualdad salarial no se trata sólo de las mujeres, sino que se trata de un futuro sustentable que nos beneficia a todas las personas por igual. 

Mujeres emprendedoras, luchando contra el sistema y el edadismo

La edad es otra de las condicionantes más importantes que permean en la igualdad salarial, y es que, las mujeres jóvenes y las mujeres de entre 50 y 60 años enfrentan la precarización laboral de una manera más recrudecida. Los hombres en su juventud ganan 10 mil 204 más trimestralmente, mientras que en el caso de los hombres de más de 50 años esta brecha se hace aún más grande, pues ganan 14 mil 295 pesos más que una mujer, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos. Además, cuando una mujer se jubila recibe 40% menos que sus congéneres, señala el Informe mundial de equidad de género en la riqueza de 2022.

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Ante esta situación las mujeres deciden optar por emprender con pequeños negocios, sin embargo, la situación para ellas tampoco es sencilla. De acuerdo con la organización “México, ¿cómo vamos?” las mujeres ocupan el 54.8% de los trabajos en la informalidad, es decir que hay más mujeres emprendedoras en nuestro país, lo que nos lleva al último apartado de esto: la corresponsabilidad

Pero antes de llegar a la importancia de esta palabra, le preguntamos a Tania Pimentel cuál es el primer obstáculo que tienen las mujeres que desean iniciar su negocio y su respuesta nos regresa a la importancia de romper con el rol de género. De acuerdo con la especialista, existe una importante falta de apoyo por parte de las personas cercanas a la mujer -por ejemplo, su esposo, sus hijos, sus padres, hermanos-; pues consideran la idea como algo absurdo, ridículo e intentan desprestigiar su trabajo

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Para dejar esto aún más claro, fundadora de Women Index coloca como ejemplo a las llamadas “nenis”, mujeres que venden ropa por internet y que los medios masivos de comunicación se encargaron de generar discursos de mofa alrededor de su trabajo. 

“Esto es algo que me molesta tanto… Me molesta que se les intente ridiculizar por lo que hacen porque cuando emprendes estás haciendo de tu vida tu propio negocio, estás buscando ser independiente. Lo que yo les diría es que se apropien de las palabras que las intentan desmotivar y darles otro significado, se trata de decir, sí yo soy neni y eso me motiva a seguir adelante” (Tania Pimentel)

Finalmente, cuando hablamos de corresponsabilidad, hablamos de un sistema donde todas las personas tomemos una rebanada de responsabilidad y hagamos lo que nos corresponde para dejar de cargar todo sobre los hombros de las mujeres. No permitas que tu compañera de oficina cargue sola con los deberes, consume en el negocio de las mujeres de tu alrededor, motívalas a seguir adelante, comparte su trabajo, denuncia las prácticas sexistas al interior de las compañías y hazte de herramientas de autodefensa feminista para compartirlas con otras mujeres.